Policiales

Suman más pruebas contra “La Banda del Gordo Vaca”

Tickets de peajes en la provincia de Chaco, autos cargados con droga y miles y miles de pesos secuestrados. Ayer se sumaron más pruebas en contra de la conocida “Banda del Gordo Vaca”, durante el juicio oral por tenencia y comercialización de estupefacientes en la provincia.

En la última audiencia del proceso penal que preside el Tribunal Oral Federal (TOF), la acusación acumuló indicios para reforzar los cargos de distribución de sustancias ilegales entre los miembros de la banda, a partir de los testimonios sobre los 22 allanamientos. Los operativos se habían realizado en distintos domicilios vinculados a los 12 acusados, en particular a los supuestos jefes y organizadores, Rubén Alejandro “Seco” Astorga y Luis Fabián “Gordo Vaca” Vega.

Ayer se presentaron los agentes de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) de la Policía provincial, quienes habían llevado adelante los distintos procedimientos. Cada uno contó el desarrollo de las actuaciones, desde el ingreso a las viviendas hasta el secuestro de droga, dinero y documentación, todo ordenado por la Justicia Federal.

La mitad de las actuaciones, efectuadas el 9 de noviembre de 2016, había tenido entonces “resultado positivo” (según la jerga policial-judicial). En uno de ellos, los policías ingresaron a una “casa tipo departamento” de calle Las Piedras al 3.700 y se toparon con un lugar sin ocupantes, pero con panes de marihuana y cocaína. “No había gente. Encontramos droga en todas las habitaciones (tenía dos piezas y sector de cocina). También había una pistola y dos escopetas (…) El sitio estaba limpio y no había desorden”, describió ante el tribunal el comisario Manuel Gustavo Marcote.

Allí se incautaron más de $ 300.000, acomodados en bultos de $ 30.000, $ 40.000, $ 80.000 o $ 90.000 en los espacios del inmueble, además de las sustancias ilegales, de acuerdo a los datos de la investigación.

Los defensores realizaron ayer observaciones a la ejecución de los allanamientos. La estrategia procesal fue marcar posibles irregularidades, como la intervención en tiempo y forma de los testigos y la comparación del contenido de las actas de los procedimientos con las declaraciones de los agentes de la fuerza de seguridad en el juicio.

En plena audiencia también se mostraron tickets de puestos de peaje en la ruta 16, cerca de Resistencia, Chaco. También se mostraron comprobantes de pago en el corredor de La Florida, en Santiago del Estero. Con ello, lel fiscal habría reforzado la hipótesis de que la banda se proveía de marihuana en esa ciudad para luego trasladarla a Tucumán, con fin de posible distribución.

Jorge Nacusse, entonces titular de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) y uno de los responsables de la investigación del caso, declaró la semana pasada que los allanamientos se habían concretado horas después de que la banda hiciera un supuesto traslado de mercancía desde Chaco.

Mediante escuchas ilegales, llegaron a establecer la ubicación de los rodados. Por ejemplo, hallaron marihuana en distintos compartimientos de un Chevrolet Meriva.

Una de las situaciones descriptas por el jefe policial fue una conversación entre el señalado jefe de la banda, el “Seco” Astorga, y otro miembro, al llegar a Tucumán. La circunstancia había sido la rotura de un neumático de uno de los automóviles. “’Poné el auxilio’ le había dicho. ‘¡Eh! ¡Está ocupado’, le respondieron”, contó Nacusse.

Ese 9 de noviembre, personal policial llevó adelante 22 procedimientos, en los que se secuestraron al menos 115 kilos de droga, entre marihuana y cocaína, dinero en efectivo, elementos de corte y celulares, entre otros elementos.

Fuente La Gaceta

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