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Al final Atlético no logró el milagro, pero sí el reconocimiento de su gente

Y no hubo milagro nomás. Se sabía que era casi imposible, pero la historia reciente de Atlético ante los imposibles alimentó la esperanza de los hinchas que colmaron el monumental.

Sólo que esta vez, el equipo de Zielinski se topó con un Tigre que sabe lo que quiere y lo que tiene que hacer para conseguirlo.

El once de Gorosito aguantó el embate decano de entrada y de a poco fue equilibrando las acciones y apoderándose de la pelota.

Las urgencias de uno y la sapiencia del otro hacían presagiar un buen partido, pero algunos jugadores del Deca perdieron los estribos y todo se desnaturalizó.

Primero fue Aliendro, quien ante una amarilla algo apresurada de Delfino se fue de boca, retrucó el reto del árbitro y se ganó la segunda. Roja y afuera.

Minutos después el incontrolable Morales cayó víctima de falta en el área y Cabral, al escuchar el silbato, revoleó la pelota, que terminó impactando en el rival caído.

El juez no dudó y el central volvió a ver la amarilla que le habían mostrado poco antes, y dejó al decano con nueve hombres.

Nada fue igual después de eso. Porque el Ruso trató de equilibrar el equipo resignando poder de fuego. y porque Pipo, con la vaca atada, decidió reservar a los mejores apurando los cambios.

Eso hizo del segundo tiempo un trámite y del gol de Silveira a los 17 del segundo tiempo, una anécdota.

La página negra del final con algunos inadaptados arrojando proyectiles no alcanzó para empañar el gesto de todo el estadio que, pese a la eliminación, reconoció la campaña de Atlético con un cerrado aplauso.

La gran mayoría, aún dolida por la goleada en Victoria, entendió que un partido no puede desdibujar lo vivido. Por eso premió a los suyos con un agradecimiento atronador.

Ahora el parate que impone la copa América, deberá ser aprovechado para definir como sigue la historia.

Las prioridades son varias pero se cae de maduro que, si logran abrochar la continuidad de Zielinski, estará resuelta la mitad del problema.

 


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