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Inhumano: ganó dinero en YouTube humillando a un mendigo

Muchos youtubers hacen cualquier cosa con tal de sumar reproducciones. Este fue el caso de un joven español de 21 años, Kanghua Ren, conocido en YouTube como ReSet.

A propuesta de sus seguidores, afrontaba distintos “retos”. Esos videos se convertían en los más populares.

A finales de 2016, Kanghua se propuso ayudar a “personas necesitadas” y darles a probar, de paso, unas galletitas Oreo que previamente había rellenado con dentífrico.

Salió a la calle con su celular y encontró a Gheorge L., que pedía limosna frente a un supermercado. El chico le entregó 20 euros y el paquete de galletitas. Lo grabó todo y lo subió a YouTube. Luego, el mendigo se descompensó.

Unos días más tarde, entregó otros 300 euros a Gheorge L., y le propuso pasar una noche junto a él, durmiendo en la calle.

“Se lo ofrecí de buena voluntad”. Pero no pudo grabarlo y mostrarlo a sus 1,1 millones de suscriptores porque la Guardia Urbana de Barcelona lo sacó.

Escándalo

La difusión masiva del video, que fue eliminado, provocó un escándalo que motivó una primera disculpa medio mentirosa de parte del youtuber. Y después fue llevado ante la Justicia española.

Ahora acaba de ser condenado. Según confirma el diario El País, una jueza de Barcelona le prohibió al youtuber que utilice la red social durante los próximos cinco años.

Además, fue condenado a 15 meses de cárcel que no cumplirá porque no tiene antecedentes

También la Justicia le ordenó que borre, durante ese periodo de tiempo, su canal. Y le prohíbe crear una cuenta nueva, con lo que el negocio de ReSet en la red social llegó a su fin.

La jueza consideró que el video que colgó fue “un acto claro e inequívoco de contenido vejatorio” y que, además, la ingesta de pasta de dientes provocó un “padecimiento físico” a la víctima. En el juicio, el joven alegó que el video formaba parte de los “retos” que emitía en su canal y que todo lo hizo “en plan broma”.

Gracias al video del mendigo y las Oreo, obtuvo unas ganancias de unos 2.000 euros.

FUENTE: Clarín

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