Actualidad

El Gato Andino en serio peligro de extinción

El Gato Andino, “Brujo” o “Fantasma” de los Andes, es una especie que habita tradicionalmente en la zona cordillerana de Salta, Jujuy y Catamarca, aunque en los últimos años se detectaron algunas pequeñas poblaciones en Neuquén (2010) y Mendoza (2006). Se trata tal vez de uno de los felinos menos conocidos, cuya subsistencia se encuentra seriamente amenazada por diversos factores. Poseedora de una belleza formidable, sus ejemplares se asemejan mucho a los gatos domésticos, aunque ostentan un porte mayor. Una de sus características más visibles es su enorme cola cilíndrica y felpuda, con anillos oscuros y gruesos que la circundan.

De acuerdo a los investigadores que conforman la Alianza Gato Andino (AGA), estos animalitos silvestres protagonizaban rituales o ceremonias mágico-religiosas en las comunidades andinas de origen quechua, atacameño y aymara. Las actividades se basaban en el uso de su piel. Aún hoy los pueblos cordilleranos relacionan a esta especie con la abundancia y el bienestar del ganado. El gato es además, símbolo de fertilidad, protección y está estrechamente ligado a los espíritus de las montañas.
No es fácil verlo. De allí deriva el mote de “fantasma”. Es carnívoro y su dieta se basa casi exclusivamente de roedores, mayormente vizcachas y pequeños ratones, por lo que su nivel de conservación se torna muy sensible. Al ser un depredador y encontrarse en la cúspide de la pirámide alimentaria -según los científicos- tiene un rol ecológico muy importante, regulando las poblaciones de las especies que están por debajo.

El proyecto ‘Buscando al gato andino en áreas protegidas nacionales’, de la Alianza Gato Andino y el Centro de Estudios Territoriales Ambientales (CETAS-CONICET), confirmó este año su presencia en el Parque Nacional Los Cardones. Se trató de un ejemplar de unos 4 o tal vez 6 kg que fue captado con cámaras trampa instaladas en el lugar.

Inspirador de una serie documental

Las características del gato sagrado de los Andes llama la atención de científicos de todo el mundo. Tanto, que la National Geographic estrenó una serie documental titulada “Héroes de la Conservación”, que aborda su vida, hábitat, amenazas y posibilidades de subsistencia. Desde la plataforma del CONICET explicaron: “Participan -de la serie- los referentes del proyecto gato andino: el investigador asistente Juan Ignacio Reppucci y Cintia Tellaeche. Su trabajo está centrado en un pequeño felino que se encuentra entre los cinco más amenazados del mundo. La serie, cuenta con la narración del actor Ricardo Darín”.

En cuanto a las particularidades de la especie, los biólogos de AGA detallan que posee líneas negras al costado de los ojos y bandas oscuras y delgadas que no alcanzan a formar anillos en las patas delanteras. “Su pelaje es gris ceniza con manchas café rojizas y amarillentas, dispuestas verticalmente a ambos lados del cuerpo. Cola larga y gruesa, cilíndrica con 6 o 9 anillos gruesos color café”, señalan.

Silencioso, ágil y nervioso, el felino se confunde con los vientos y recorre como un fantasma las solitarias laderas andinas. El observa desde las rocas todos los movimientos en la cordillera, aunque solo unos pocos afortunados logran verlo en su hábitat natural.

Mauro Lucherini, investigador de Alianza Gato Andino, en un informe de RTN detalla: “Estos ejemplares suelen encontrarse a más de 3.000 msnm, en la zona alta andina. Aunque en Neuquén se lo vio más bajo, en torno a los 1.000 msnm. El Gato Andino es una de las especies de felinos más amenazada a nivel mundial. Es importante preservar a todos los animales, pero en este caso tiene un interés particular, porque conservando esta especie estamos conservando a todas las otras que interactúan con ella, y a ecosistemas enteros”.

Fotografía: Juan Reppucci

“Su densidad poblacional, de las más bajas del planeta”

El investigador Juan Reppucci, contó a El Tribuno que “la densidad poblacional del Gato Andino es muy baja, de las más bajas del mundo (0.9 individuos por km2). Esta situación podría general que la reproducción sea escasa. Hemos observado siempre a ejemplares con una sola cría”.
En cuanto a las amenazas a su subsistencia, Reppucci señaló que a nivel general es la pérdida de su hábitat, principalmente a causa de la actividad petrolera en el sur -Neuquén- y por la minería intensiva, sobre todo en la zona de Chile. “También la apertura de caminos, el incremento del tránsito en zonas rurales afectan su subsistencia. Aparecieron animales atropellados, por ejemplo en Neuquén”, contó el biólogo.
En cuanto a la realidad que atraviesa el felino en el NOA apuntó como uno de los principales peligros, a los perros pastores. “La gente sale con jaurías de perros, muchas veces mal alimentados, a cuidar los rebaños de llamas. Estos perros son los que persiguen y atacan a los gatos y otros animales silvestres que puedan cruzarse en su camino. De hecho, el primer contacto con el gato andino que tuve fue con sus restos, cuyo cuerpo fue partido en dos por los perros”. También sobreviven creencias antiguas que afirman que guardar el cuero atrae la abundancia. Esto genera que la caza sea otro factor que afecta a la especie.
En cuanto a la posibilidad de ver un gato andino en su hábitat natural, Rappucci señaló que es muy difícil y recordó que desde que llegó a trabajar a la Puna (Jujuy) y durante nueve años no vio ninguno. Pero luego pudo observar a dos ejemplares un mismo día, un gato andino y uno del pajonal.

Para finalizar, contó que “desde 2002 se están haciendo actividades educativas en escuelas y actividades de concientización con pobladores. Actualmente Cintia Tellaeche y Mauro Lucherin están trabajando en un proyecto de conservación involucrando el trabajo con artesanos de la localidad de Lagunillas del Farallón (Jujuy)”.

Fotografía: Cintia Tellaeche

Fotografía: Juan Reppucci

“En el departamento Los Andes y La Poma”

El biólogo salteño Fernando del Moral, en diálogo con El Tribunoexplicó que el gato el áreas de roquedales ubicados entre los 4.000-5.000 metros de altitud. Señaló que “se lo puede encontrar en el Departamento de los Andes, La Poma pero inclusive hay registros a altitudes más bajas en áreas áridas de matorrales. Generalmente puede ser confundido con otra especie de félido de distribución mucho más amplia que también habita en áreas andinas, como el gato del pajonal, sin embargo el gato andino es de mayor tamaño y una coloración de estrías de color marrón ceniza en un manto grisáceo que lo distingue – el del pajonal tiene un coloración más clara y anaranjada-”. 

El investigador dijo, además: “Hay varios proyectos de investigación y conservación de la especie en los países andinos del Cono Sur, y se destacan los proyectos de educación ambiental con las comunidades locales o en la Patagonia, el empleo de perros para el cuidado de las majadas de oveja reduciendo el conflicto de predación por gatos o pumas. La mega minería se ha convertido actualmente en una de las mayores amenazas a la diversidad altoandina, dado los disturbios en el ambiente y la modificación que provoca en el mismo”, concluyó Del Moral.

Fernando del Moral: “Se lo puede encontrar en el departamento Los Andes y en menores altitudes”

 

 

 

Fuente: El Tribuno

 

Nuestro Face