Economía

El gobierno dejó sin efecto el congelamiento y la nafta vuelve a subir

El congelamiento en el precio de los combustibles iba a durar tres meses. Fue anunciado el 15 de agosto como una reacción del Gobierno frente al salto del dólar de $ 45 a $ 60 tras el traspié del Presidente Mauricio Macri en las PASO. Sin embargo, el Gobierno decidió el miércoles que las petroleras pueden realizar un aumento del 4% en todos sus productos.

Los nuevos importes estarán vigentes desde este jueves. La suba de 4% coincide con el IPC de agosto. En el Gobierno no descartan otras futuras correcciones hasta el 13 de noviembre, la fecha en que terminará legalmente el congelamiento.

Dicen que un decreto del 2 de septiembre los habilita a tomar medidas para “normalizar” el funcionamiento del mercado.

La medida original estipulaba un plazo de 90 días corridos para que las empresas productoras y refinadoras se movieron dentro de dos valores particulares. El precio del dólar para el sector quedaba en $ 45,19, que era el vigente al 9 de agosto, Y el valor del barril de petróleo de referencia -el Brent- se ubicaba en US$ 59.

Ahora, el Gobierno acepta un dólar de US$ 49,30, aunque la cotización oficial es de $ 56,5. El Brent está en torno a los US$ 63. En el Poder Ejecutivo sostienen que, antes del congelamiento, los importes que cobraban las petroleras estaban casi en “paridad de exportación”. Esto quiere decir que las compañías podían despachar sus productos en el mercado interno casi al mismo margen que si los exportaban.

“La brecha entre lo que recibían las refinadoras (como YPF, Shell, Axion) antes del congelamiento en relación al precio actual era del 19% hasta el miércoles. Ahora es 15%”, analizan en el Poder Ejecutivo. De esa forma, creen que los importes aún deberían aumentar un 15% para lograr ese equilibrio.

En el Gobierno justifican esta medida en función de que quieren cuidar la diferencia entre lo que las petroleras cobran en el canal mayorista y lo que cobran en el minorista. Los mayoristas deben recibir un mejor precio que las estaciones. Porque si las empresas se vuelcan a esos surtidores, el canal queda colapsado.

Las petroleras cobrarán 5,5% más por los barriles que despachen al mercado interno. De todas formas, todavía están 23% por debajo de lo que percibían antes del congelamiento, según datos del Gobierno.

El congelamiento de precios sigue legalmente en pie hasta el 13 de noviembre. Ese día, las petroleras podrán nuevamente determinar los importe sin intervención oficial. En el Poder Ejecutivo no descartan seguir aplicando correcciones. Creen que cuidar el equilibrio entre precios mayoristas y minoristas es clave para evitar situaciones de desabastecimiento.

“El decreto de congelamiento (…) habilita a la Secretaría de Energía a dictar, en la medida en que las circunstancias lo ameriten, los actos que resulten necesarios para ir normalizando los precios del sector (…)”, justificaron oficialmente. ” Dichas circunstancias se vieron notablemente afectadas a partir del incremento del precio del petróleo que derivó del ataque sufrido por las infraestructuras petroleras de Arabia Saudita. El precio del Brent aumentó 14% en un día, lo que representó la tercera variación más importante tras las sufridas en 1986 (15,1%) y 2009 (16,8%)”, explicaron.

Los “acontecimientos conllevan a una situación imprevista y significativa de incremento de precios que inevitablemente impactan en la producción, la comercialización y el normal abastecimiento de los combustibles”, según una declaración oficial.

El barril del Brent se ubicaba ayer a US$ 63. El ascenso del lunes, cuando llegó a US$ 67,68, duró solo una jornada.

El Gobierno ya había desregulado los importes para el transporte aéreo y el segmento mayorista. En este último ya había inconvenientes, porque a las distintas industrias les convenía ir a comprar en las estaciones antes que en ese canal, ya que los precios eran más accesibles.

En un llamado con inversores -que se filtró hace unas semanas-, Guillermo Nielsen decía que el gobierno le había informado sobre descongelamientos parciales cada 30 días para evitar el efecto “olla a presión”.

Nielsen está colaborando con Alberto Fernández -el candidato más votado en las elecciones primarias y de mayores chances de ganar las elecciones generales- en lineamientos  política energética. Se lo menciona como secretario o ministro de Energía. También se lo considera como ideólogo de un futuro plan para lograr más inversiones en Vaca Muerta.

En las estaciones de servicio de YPF en Buenos Aires, la nafta “súper” se despachaba el miércoles a $ 43,71, mientras que la premium se ubica a $ 50,43. El gasoil común está en $ 40,54 y el “premium”, a $ 47,92. Todos esos valores sufrirán reacomodamientos. Los valores de las otras marcas suelen ser más elevados que los de YPF. Y también se encarecen en el interior.

CLARIN


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