Economía

El plan de Guzmán para renegociar la deuda tiene a marzo como fecha límite

Para Martín Guzmán, el economista que más suena para negociar con acreedores privados, es una condición necesaria que la economía crezca para que la deuda vuelva a ser sustentable. Pero reconoce también que el sentido inverso de esta afirmación es igualmente relevante.

Este economista argentino, profesor en la Universidad de Columbia en Nueva York e investigador junto al premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, propone en su programa de renegociación de la deuda poder hacerlo en los próximos meses, con marzo como “deadline”.

En el mercado algunos sostienen que un plazo razonable sería en torno a dos meses: la apertura formal de un bono es de 30 días, según el prospecto. Pero para llegar a ese momento, se debe negociar y transmitir un plan económico que incluya el sendero del resultado fiscal: los acreedores quieren asegurarse de que la Argentina va a tener recursos para afrontar vencimientos, una vez acordado el “reperfilamiento”.

Que se pueda hacer en ese plazo dependerá de varios factores. Guzmán descarta que en diciembre pueda haber un default, según la presentación que hizo semanas atrás en un encuentro de la Naciones Unidas.

Allí definió un esquema que incluye converger hacia un superávit primario (este es el que se contabiliza antes del pago de intereses de la deuda), además de una balanza comercial que sea coherente con una trayectoria de deuda sostenible.

La posibilidad más fuerte que se maneja, pero que va a emerger dependiendo de cuan “amigable” termine siendo la negociación, es prorrogar los vencimientos de capital y postergar el pago de intereses, durante 2020 y 2021.

En ese esquema se prescinden de los dólares del Fondo Monetario Internacional -una idea que prendió fuerte en Alberto Fernández – excepto sean para financiar inversión en el sector real de la economía, fundamentalmente en las áreas que producen bienes exportables.

Pero la idea de que el FMI preste para que se pueda pagar deuda, tal como sucedió con casi la totalidad del préstamo desembolsado durante la gestión de Mauricio Macri, está descartada.

“¿Tengo un problemón y voy a pedir u$s 11.000 millones más?”, planteó Fernández hace pocos días al referirse al dinero que aún restan desembolsar desde el FMI. De los u$s 57.000 millones aprobados por el FMI para la Argentina hasta ahora se desembolsaron poco más de u$s 44.000 millones, un 78% del total.

A su vez, esos u$s 44.000 millones se usaron en gran parte para pagar deuda pública, tanto en moneda local como en extranjera por lo que restan unos u$s 1900 millones en las arcas del Banco Central.

Desde el FMI insisten en que esperan ver el programa económico del Frente de Todos para avanzar. Así lo reiteró este lunes Alejandro Werner, jefe del Departamento Occidental del organismo.

Estamos a la espera del diálogo con el Gobierno argentino para construir un diseño de un programa del FMI, si es que así lo requiere“, aseguró.

FUENTE: Cronista


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