Espectáculos

Mirtha Legrand: “Este año voy a hablar menos de política”

Atendió Elvira, su asistente desde hace más de 30 años. A los segundos atendió ella, la reina de la TV. “Hola querida, ¿cómo estás?”, dijo Mirtha Legrand detrás del teléfono predispuesta a tener una entrevista relajada y a fondo con Escenario antes de su regreso a la televisión con su clásico “Almorzando con Mirtha Legrand”, hoy, a las 13, por la pantalla de El Trece (El Tres de Rosario). Mientras que “La Noche de Mirtha”, regresará el sábado 14, a las 21.

Esta es la temporada número 52º del tradicional ciclo de Mirtha, quien viene de disfrutar de un verano atípico, ya que no hizo su programa desde Mar del Plata por cuestiones de presupuesto. Por este motivo, la diva se dedicó a ver las obras en la cartelera marplatense y a disfrutar de cenar con amigos y en familia.

La conductora que acumula 25 premios Martín Fierro asegura que “Lo más importante en la vida no es mi carrera, ni el éxito, ni la popularidad, es mi familia” y asegura que adora los asados con su hija, nietos y bisnietos.

El gran debut de la Chiqui será con una “mesaza” ya que contará con la compañía de Moria Casán, Luciana Salazar, Agustina Cherri, Marcos Carnevale y Adrián Suar.

Antes de su gran vuelta a la pantalla, la diva de los almuerzos se confesó con Escenario en una charla distendida en la que se mostró de muy buen humor e hizo una gran revelación. “Le mandé un whatsapp al presidente invitándolo a mi programa y me contestó muy amablemente que por el momento no iba a ningún programa, que está abocado a su función de primer mandatario, pero que no descarta que en lo sucesivo pudiera venir. Me parece un hombre que merece ser invitado para que nos cuente cómo va a ir el país”, anticipó Mirtha aunque aclaró que este año va a hablar menos de política.

Mirtha también se manifestó sobre la ola de asesinatos que vive Rosario: “Me horroriza lo que pasa en Rosario, no entiendo cómo las fuerzas policiales no pueden manejar los carteles”. Además, la diva habló de su relación con la fe, confesó que a menudo piensa en la muerte y dijo que jamás pensó en la posibilidad de conocer a otro hombre. “Los destinos están marcados”, sentenció.

—Vivió un verano atípico, ya que no pudo llevar a Mar del Plata el programa, simplemente por razones económicas por parte del canal, y así se vio obligada a tomarse un receso durante los meses de vacaciones. ¿De qué disfrutó en este tiempo libre?

—La pasé muy bien. Extrañaba muchísimo los fines de semana. Siempre canalizo por las cosas que me den placer. Me daba mucho placer ir al teatro como también ir a ver a mis colegas. Fui a ver 15 obras, no me quedaba mucho porque el resto las había visto en Buenos Aires. Iba al teatro de noche y después me iba a cenar con amigos. Y si no me quedaba a comer en el hotel y durante el día leía, descansaba, pero no tomaba sol, porque no tomo. Invité a mi hermana a pasar unos días, es un placer pasear por Mar del Plata. Estuve muy feliz. El público me dijo que me extrañaba mucho, cada fin de semana reuníamos 3 mil personas en la terraza. Los costos son muy caros y no estaba los meses para hacerlo.

—¿Qué novedades tendrá este nuevo año?

—Vamos a cambiar de chef todos los meses, este mes va a estar Donato De Santis, así cambiamos el estilo de comida. Nacho (Viale, su nieto y productor) decidió que mes a mes se cambiara.

—¿Mira series, que están muy de moda?

—No veo series, miro televisión abierta. En el verano miro los festivales del interior, el de Jesús María, el de Cosquín, me encantan esas galas porque veo cantar a la Sole, a Abel Pintos. Es un clásico: voy a comer y después vuelvo a mi suite y me quedo mirando las galas hasta las 2 de la mañana.

—Hace más de 50 años entrevista a personalidades del mundo de la cultura, la política, el arte. ¿Recuerda alguna entrevista que la haya marcado?

—Hice tantas querida…ha desfilado todo el mundo por mi programa. Recuerdo a Julio Iglesias, a Anthony Quinn. De acá, todos.

—¿Cuál es la clave para estar lúcida y positiva y superar adversidades como la muerte de su marido, su hijo, su hermano?

—Me gusta muchísimo mi trabajo. Leo mucho, me informo, sé quién es quién. Me gusta estar actualizada, soy muy inquieta y todo me interesa. Lo que menos me gusta es la economía. Leo todo en el diario, hasta quiebras y convocatorias. La televisión también me informa mucho, sobre todo los programas políticos. Estoy muy informada. También hablo con gente culta, capaz. Hay que estar actualizada. Uno de los secretos de mi trabajo es que me he ido aggiornando. De cada invitado que viene a mi programa estudio su currículum, sus actividades, sus debilidades.

—En una encuesta realizada por la consultora Oh! Panel respecto a los líderes de opinión, usted encabeza la lista con un 43 por ciento, seguida por Jorge Lanata(39 por ciento),Mariana Fabbiani (34 por ciento), Alfredo Leuco(34 por ciento) y Nelson Castro (32 por ciento). ¿Cómo siente el título de líder de opinión? ¿Siente mucha responsabilidad a la hora de emitir una opinión?

—Este año voy a hablar menos de política. El programa será más de interés general. Algún invitado político tendré. Le mandé un whatsapp al presidente invitándolo al programa y me contestó muy amablemente que por el momento no iba a ningún programa, que está abocado a su función de primer mandatario, pero que no descarta que en lo sucesivo pudiera venir. Me parece un hombre que merece ser invitado para que nos cuente cómo va a ir el país. Lo malo es que cuando invito a Alberto, se enojan los macristas, cuando invito a Macri, se enojan los albertistas, así que una no sabe qué hacer realmente.

—Hay que invitar a todos…

—Sí (risas). Hay que mirar a los costados y adelante siempre. Estuve muy identificada con el macrismo porque tenía mucha fe en ellos, pero la verdad es que me decepcionó muchísimo. Perdieron una gran oportunidad…

—¿Cómo se ve Rosario desde Capital, que ya lleva más de 46 homicidios en lo que va del año?

—Me horroriza lo que pasa en Rosario, no entiendo cómo las fuerzas policiales no pueden manejar los carteles, cómo no los pueden descubrir, detenerlos y juzgarlos. No conozco todos los barrios de Rosario, pero pienso que las fuerzas armadas tiene que ir, o incluso, pedir ayuda a gendarmería. Leo todo. Es muy dramático lo que están viviendo en Rosario, me imagino el temor que tiene la gente en salir de sus casas, todo se hace muy complicado. Incluso hay ex jefes policiales presos.

—¿Qué piensa cuando escucha el empoderamiento de la mujer? ¿Se siente una representante del empoderamiento femenino?

—Esos títulos no me atraen para nada, nunca me he sentido desplazada en nada por ser mujer, ni en la época que hacía cine, jamás. Yo siempre he confiado en mí, miro hacia adelante y me perfecciono. Me parece muy bien que las mujeres se movilicen. No soy de esa generación así que no he vivido ese tema, pero me parece muy bien.

—¿A qué le tiene miedo, a la soledad, a la muerte? ¿Piensa en la muerte?

—Sí, cada tanto pienso en la muerte, pienso que ya estoy muy grande, tampoco me gusta hablar de eso.

—¿Es católica practicante?

—Cada tanto voy a misa, tengo una Iglesia cerca de mi casa, donde me casé. Cuando vuelvo del centro, yo vivo en Palermo, a veces le digo a mi chofer, Marcelo, que pare en la iglesia, rezo un rato y me vuelvo. Tengo una vida muy transparente. Confío mucho. Amo a mi familia, veo a mis bisnietos, nietos, a mi hija, a Juanita, a Nacho,a Rocco, me da mucho placer. Lo más importante en la vida no es mi carrera ni el éxito ni la popularidad, es mi familia. Cuando Marcela me dice: “Mamá vení a comer un asado a casa”, es la invitación más maravillosa que me pueden hacer. Y cuando están de viaje, hablamos por teléfono, nos whatsappeamos. Quiero la felicidad para mi familia. Ellos no sienten un peso por ser familiares de Mirtha Legrand, al contrario, se sienten orgullosos.

—¿Nunca le interesó estar en pareja? Debe haber tenido muchas propuestas…

—Jamás se me hubiese ocurrido. No, no, no. Me parece un espanto. Despertarme con otra cara en la almohada me parece horrible…

Si alguien la invita a cenar, ¿qué le dice?

—A solas, jamás. Salgo con muchos amigos, como Enzo Gentile o Marcelito Megna, de Rosario, pero siempre en grupo. Sería feliz si pudiera ir todos los fines de semana a Rosario, me da tanto placer. Los restaurantes, la costanera, las casas en las que he vivido. Una con los años se pone más memoriosa y rememora los tiempos felices, recuerdo mis colegios. Mi hermano tenía mucha pasión por Rosario, era muy querido. Era simpatiquísimo, gracioso. Rosario está muy integrada en nuestras vidas, a nuestra niñez. De chica mi madre nos enviaba a estudiar todo: danza clásica, zapateo americano, recitado, que se usaba en esa época. Y en Villa Cañás estudiábamos piano y danza. Nuestros padres querían que seamos artistas, así que desde chicos nos fueron preparando para eso. Yo quería ser famosa. Los destinos están marcados.

Fuente: La Capital

 

 


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