Policiales

Dos testigos se contradicen en el juicio por el caso Lebbos

El experto en medicina forense Vázquez Carranza negó haberle dado indicaciones a su subalterno después del hallazgo del cuerpo

En pocos minutos, el experto en medicina forense Fernando Vázquez Carranza derrumbó las afirmaciones que, a lo largo de cuatro días, había formulado el testigo Daniel Alejandro Díaz.

En marzo de 2006, cuando se produjo el hallazgo del cuerpo de Paulina Lebbos, Vázquez Carranza era el jefe de Dirección Criminalística de la Policía. Era el superior inmediato de Díaz, quien estaba a cargo de Criminalística Norte. Personal a su cargo hizo las primeras tareas en la escena.

“No le di ninguna orden a Díaz. Tampoco le pedí nada. No recuerdo haberlo visto en el lugar”, afirmó Vázquez Carranza cuando el fiscal de Cámara Carlos Sale lo consultó al respecto. Díaz, en cambio, había asegurado que fue él quien le ordenó que llevara su cámara personal y que filmara las pericias en el lugar del hallazgo y la posterior autopsia.

Díaz, quien ayer continuó declarando, estuvo bajo arresto desde el jueves pasado, cuando el tribunal dispuso esa medida por considerarlo un testigo hostil. Ayer al mediodía, fue desocupado al finalizar su declaración, pero los jueces le adelantaron que podrían volver a llamarlo.

“Quien debía actuar en el lugar era Criminalística Norte”, aseguró Vázquez Carranza, quien explicó que en la mañana del domingo 12 de marzo de 2006, recibió un llamado desde la base -no recordó quien lo llamó- donde le informaban que “habían encontrado un cuerpo que posiblemente sería el de Paulina”.

En ese momento no se había confirmado que los restos encontrados en la zona conocida como La Yesera, en Tapia, pertenecía a la estudiante desaparecida el 26 de febrero de 2006. El testigo contó que cuando llegó al lugar, “ya estaba trabajando el personal de Laboratorio Toxicológico, a cargo de (LiliaMoyano”.

“Mi intervención fue transitoria”, señaló. “Cuando llegué, el jefe de Policía (Hugo Sánchez), me dijo que ella (Moyano) dirigía las tareas”, destacó. “Nunca hice un informe pericial en este proceso de investigación”, remarcó.

Sobre la autopsia, informó: “la doctora Moyano era quien dirigía la autopsia. Ella tenía una forma autónoma de trabajo, sin comunicar informes a su superioridad directa”.

Además, explicó que su rol fue de consulta. “Pocas veces me acerqué al cuerpo y por eso no confeccioné un informe”, refirió.

Los videos

Los videos inéditos que había presentado Díaz la semana pasada también quedaron en medio de la polémica. Mientras Díaz aseguró que realizó una copia que entregó a Vázquez Carranza, este lo descartó de manera tajante. “Díaz no me dio ningún video. No vi las filmaciones”, sostuvo.

Ese material está compuesto por dos videos, en total son unos 40 minutos de filmaciones registradas por Díaz a la vera de la ruta 341, mientras los peritos trabajan sobre el cuerpo de la joven; y en la morgue del Poder Judicial, donde se practicó la autopsia. Respecto a la última secuencia, ayer, Díaz no puso explicar en qué momento dejó de filmar ni quién le dio esa orden. Sí aseguró que no registró la segunda parte de la autopsia.

“No es prudente ni aconsejable hacer filmaciones personales. Debió haber filmado el personal de Criminalística Capital”, consideró el testigo.

Las fotos

Díaz completó ayer el último tramo de su indagatoria. Parte del cuestionario se refirió a las fotografías que tomó en la escena personal bajo su mando. La semana pasada, dijo que Sánchez estaba al tanto de esas imágenes.

El perito no supo explicar cuál fue “la situación de trascendencia” que motivó que presentara esas imágenes un mes después de que fueran tomadas. Sí explicó que no las presentó antes “porque no hacíamos las carpetas hasta que nos las pedían”.

Las puso a disposición de la Justicia el 12 de abril de 2006, cuando la unidad que él dirigía estaba por ser allanada.

Fuente: La Gaceta

Etiquetas