Salud

Murió un nene de 8 años en un caso de la ameba “come cerebros”

Por primera vez se reportó en Argentina un caso de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) provocada por el parásito Naegleria fowleri, también conocido como la “ameba asesina” o “ameba come cerebros”. Terminó con la vida de un chico de 8 años de la ciudad bonaerense de Junín, partido de General Arenales, ubicado a 320 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.

El pequeño adquirió la infección en aguas de una laguna de la localidad de Vedia, distante a 57 kilómetros de Junín, que estaba contaminada. La ameba le ingresó al cuerpo por la nariz y se dirigió al cerebro.

El nene tuvo fiebre, cefalea y vómitos. También manifestó fotofobia y sonofobia (intolerancia a la luz y a los ruidos), y signos meníngeos. Luego comenzó con fallas respiratorias y hemodinámicas y cuadro de encefalitis, deterioro progresivo del sensorio, hemiparesia braquiocrural derecha y convulsiones. Falleció dentro de los cinco y siete días desde que iniciaron los síntomas.

En un principio lo habían diagnosticado con un cuadro de meningitis. Primero fue atendido en la ciudad de Junín, donde lo internaron en la Clínica La Pequeña Familia, y descartaron el diagnóstico inicial, en forma rápida y eficiente, usando WhatsApp para contactarse con expertos de Bahía Blanca.

Sucedió en febrero de 2017. En ese momento fue documentado por el Reporte Epidemiológico de Córdoba (REC). Pero ahora el tema adquirió trascendencia mundial, ya que fue reportado y difundido por la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas (ISID).

“Es el primer caso de MAP, documentado, producido por Naegleria fowleri en Argentina. Se trata de un caso autóctono, ya que el niño habría adquirido la infección en aguas de una laguna del sector contaminada”, señala la ISID en un comunicado.

Estas infecciones son poco frecuentes. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), entre el 2007 y el 2016 se reportaron 40 infecciones en los Estados Unidos.Ocurren principalmente durante el verano.

 

FUENTE: Clarín