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El futuro de Meghan Markle: cambios y exigencias impuestos por el protocolo

El próximo 19 de mayo en el castillo de Windsor, cerca de la capital londinense, Gran Bretaña asistirá a otra boda real: el príncipe Harry y su prometida, la actriz estadounidense Meghan Markle, contraerán matrimonio.

El nieto de la reina Isabel II, de 33 años, y su novia, de 36, lo anunciaron en noviembre pasado, tras dos años de relación. La ceremonia se llevará a cabo en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, una de las residencias de la reina, a 35 kilómetros de Londres ¿Cómo será la vida de Meghan de ahora en más?, ¿qué cambios la alcanzarán al convertirse en la esposa del quinto en la línea de sucesión al trono británico?. Edith Cortelezzi,capacitadora en Ceremonial y Protocolo, detalló a Entremujeres las modificaciones más importante en el día a día de quien fuera protagonista de la serie estadounidense “Suits”.

“Meghan tiene la suerte de tener muchos profesores. Cada casa real tiene sus formalidades: profesores de idiomas y buen comportamiento. Le van a indicar absolutamente todo: cómo comer, cómo cruzar las piernas y demás. Ella sólo tiene que ser una buena alumna”, aseguró la especialista.

Cortelezzi estimó que seguramente habrá cuestiones que Markle querrá negociar y que probablemente pueda llegarse término medio entre “lo que quiere la novia y lo que indica el protocolo”. Esta flexibilidad, indicó, se explica en que Harry es quinto en línea de sucesión y las exigencias hacia su futura esposa pueden resultar menos estrictas.

Sin embargo, hay obligaciones de las que Meghan no podrá escapar: Discreción: Cortelezzi mencionó que “algo que no se menciona mucho es la extrema discreción” de quienes ingresan a una familia real. Meghan “va a tener que sacar de su vida a algunas personas que puedan ser perjudiciales”.

Vestimenta: para la boda, el vestido debe ser blanco. Una vez unidos en matrimonio, el look de Meghan dependerá de dos circunstancias. Si es protocolar, la falda debe ser debajo de la rodilla y el peinado recogido. Si no es protocolar, se pide que vista prendas sobrias, que no sean transparentes ni escotadas, detalló la especialista.

Relación con la reina: aunque se case con el príncipe, Markle siempre deberá hacer la reverencia ante Isabel. “Deberá respetarla tanto como los hijos y los nietos” de la monarca. dijo Cortelezzi.

Declaraciones públicas: aunque haya sido actriz y su perfil sea diferente al tradicional dentro de las casas reales, deberá manejar la discreción con excelencia. “Debe ser prudente, no enojarse, pensar antes de contestar y aprender a responder con diplomacia y una sonrisa”.

Muestras de afecto: la especialista en protocolo aseguró que actualmente las parejas monárquicas ya pueden ir de la mano. De todas maneras, se les aconseja no tener muestras de cariño en público incluso con los niños. “Se les enseña a controlar las emociones”, afirmó.

Maternidad: tener hijos no es una opción sino una obligación. “Hasta ahora, siempre se han hecho análisis clínicos previos que puedan asegurar la descendencia”, mencionó Edith.

Trabajo y derechos ciudadanos: Meghan no podrá trabajar ni votar. Cortelezzi detalló que “va a tener las tareas típicas de la esposa de un posible rey: almuerzos, cenas con diplomáticos o visitas a hospitales y jardines de infantes”.

Fuente Clarín