Sociedad

El vandalismo afecta más que los robos a las escuelas

El vandalismo es muy grande en las escuelas y hasta más frecuente que el robo. “Por eso el Ministerio de Educación trabaja en integrar la escuela a la comunidad, para que sea vista como un bien común. Venimos trabajando muy fuerte con el Ministerio de Seguridad, es decir, con la Policía, los gobiernos locales del interior y los vecinos. Hemos logrado reducir bastante el índice de vandalismo y queremos profundizarlo hasta instalar una cultura participativa”, explica Marcelo Romero titular de la flamante secretaría de Bienestar Educativo, ex de Coordinación del ministerio de Educación.
La secretaría se ocupa de la articulación entre los ministerios para lograr el bienestar, el desarrollo, la alimentación y la ambientación (aquí entran los edificios escolares) de la vida de los estudiantes.
Romero explicó que el Ministerio de Educación entrega cada año unos $ 12 millones a las escuelas para que comiencen el año. Cada establecimiento lo dispone según sus necesidades. Luego, a mitad de año se hace una reasignación (“aprestamiento diferido”) con otros $ 12 millones. “Estos 24 millones son fondos provinciales. En los próximos días se entregarán $12. 318.961, a 1.226 establecimientos escolares. Esto significa un incremento del 21% con respecto a 2017”, reveló Romero. El aprestamiento se otorga teniendo en cuenta la matrícula, la superficie de la escuela y las necesidades (las más importantes son las reparaciones de instalaciones de agua y electricidad).
Las reparaciones y el mantenimiento de la escuela pueden realizarse con el dinero del aprestamiento o de las cooperadoras de padres, según la organización de cada escuela. Además existen fondos nacionales (alrededor de $ 16 millones) que se usan para reparaciones importantes y que se realizan mediante concurso de precios. Construcciones Escolares y la Dirección de Infraestructura del Ministerio de Educación también colaboran en el mantenimiento de los edificios escolares.

Inicio de clases

Los edificios escolares se preparan para el inicio de las clases previsto para el lunes 5 de marzo. Esta semana las escuelas recibirán los dineros del aprestamiento escolar, pero la mayoría comenzó a mejorar los locales con fondos propios o del Gobierno. El uso intensivo pero, sobre todo, los robos y el vandalismo arruinan las instalaciones

Zumbido de desmalezadoras, voces de hombres, hierros que chocan unos con otros. Son los ruidos que se escuchan por estos días en las escuelas, ya embarcadas en la cuenta regresiva. Apenas queda un lunes más antes de que comiencen las clases, el 5 de marzo. Los directores esperan por minutos recibir los dineros del aprestamiento escolar que serán entregados en los próximos días. Mientras tanto, como el tiempo vuela, ya han comenzado las tareas de reacondicionamiento de los locales, ya sea con reservas propias o con el apoyo de las municipalidades locales cuando se trata de establecimientos del interior, o de Construcciones Escolares.

En la escuela Benjamín Matienzo, a pocas cuadras de donde funcionaba el ex aeropuerto, por Brígido Terán al 600, hay olor a pasto recién cortado. La directora reemplazante, María Estela Peralta, comenta: “No tenemos vecinos a la vuelta. Quizás por eso hemos sufrido ocho robos el año pasado. Se robaron los ventiladores de techo por eso ahora los guardamos en un depósito con llave”, cuenta la docente en un aula de cuyo techo cuelga un ventilador con las aspas metálicas dobladas como si fuera una flor. “Desde el año pasado tenemos consigna policial en el turno mañana y por la noche, un sereno”, explica. En el patio una reja espera ser colocada. A esa escuela concurren chicos del interior porque queda a solo unas cuadras de la terminal de ómnibus.

Para cruzar la calle para entrar en la escuela Juan Luis Nougués, en pleno barrio ATE, hay que pegar un salto. Sobre el cordón de la vereda de la Lincoln al 1.400 hay agua todo el año. Viene desde la avenida Independencia. Pero el problema no es ese, sino la falta de agua en el establecimiento en los días de mucho calor, cuando las napas freáticas bajan y el agua no tiene potencia para subir hasta los tres tanques cisterna que hay en la escuela. La escuela primaria tiene 637 alumnos y el jardín, 250. Los docentes (prefirieron no dar sus nombres) ya presentaron tres veces el reclamo en la SAT. “Nos dijeron que hay que hacer una cañería alternativa para abastecer el tanque que se comparte con el nivel inicial. La escuela es vieja, va a cumplir 100 años, y los problemas edilicios son cada vez más serios”, dicen. Cuando reciban el dinero del aprestamiento (suponen que serán unos $ 16.000 como el año pasado) comprarán inodoros y piletas, harán limpiar los tanques y cortar los yuyos, aunque ya comenzaron a hacer las reparaciones que no requieren dinero.

A pocas cuadras, en la escuela Cossón, Alberto Emperador, encargado de obra de Construcciones Escolares y junto a una cuadrilla de albañiles muestra el tinglado que está construyendo como una ampliación de otro, que permitirán a los alumnos salir al patio aunque llueva.

En el barrio Victoria, el director Pablo Sastre se prepara para hacer colocar las últimas siete rejas que convertirán a su joven escuela – la secundaria de Matheu al 1800- en una verdadera fortaleza. Los robos y el vandalismo lo hartaron. En apenas cinco años, que es toda la vida de la escuela, le robaron dos veces el tablero de luces, le quitaron los ocho reflectores del patio, le barretearon la puerta de la dirección, le robaron dos veces la bomba de agua y varias veces entraron sólo para romper. Con la ayuda de Construcciones Escolares ha puesto rejas de hierro en 19 puertas y en todas ventanas. “Es triste vivir así. Pero es la única manera hasta que se den cuenta que la escuela es de ellos”, reconoció.

Principales tareas en las escuelas 
 Limpieza de tanque, desmalezamiento de jardines y desinfección de las instalaciones escolares.
  • Colocación de rejas, tapas y elementos de seguridad.
  • Pintura del edificio, reparación de mobiliario, reposición de sanitarios, focos y de vidrios en las ventanas.
 Fuente: La Gaceta