Policiales

“Alperovich me dijo: quedate tranquilo vos vas a cobrar todos los meses y no vas a trabajar más”

Alberto Lebbos aseguró que esas palabras fueron expresadas por el ex gobernador en el velorio de su hija y por eso lo echó.

“Soy el papá de Paulina Alejandra Lebbos. Mi interés principal es que se sepa la verdad del terrible crimen de mi hija, que se sepa de las maniobras de encubrimiento y que haya una condena ejemplar. No quiero venganza, sino Justicia plena, que se aplique la Ley”, fueron las primeras palabras que dijo Alberto Lebbos frente a un tribunal. Fue el primer testigo en declarar en un juicio por el que esperó casi 12 años para que se hiciera. “Con el permiso de los jueces quiero decirles antes que estoy dispuesto a contestar todo tipo de preguntas de todas las partes. Solo pido que cuando se dirijan a mí no me digan que se solidarizan y que comprenden mi dolor, sólo háganme preguntas”, advirtió.

Lebbos, que por primera vez lució saco y corbata, se sentó a las 16.40 y terminó de hablar casi cuatro horas después. Sólo respondió las preguntas del fiscal Carlos Sale. Durante ese tiempo habló de todo. Fiel a su estilo, no dejó punto sin tocar. Estos son los momentos más importantes de su exposición que continuará hoy cuando sea interrogado por su abogado, Emilio Mrad.

1- La personalidad

“Todo o que hacía Paulina era previsible, no se olviden que tenía una niña de cinco años y era muy buena madre, ella decía todo lo que hacía, tenía la costumbre de avisar”, destacó Lebbos. También contó que su hija estaba en tercer año con todas las materias aprobadas y un trabajo de medio tiempo en la biblioteca de Alderetes, donde daba apoyo escolar a niños carenciados. “Era una jovencita que desde niña disfrutaba mucho de la danza. Estaba de buen ánimo”, comentó.

2- La desaparición

El padre de la joven destacó que el día que desapareció la joven, él estaba trabajando en Casa de Gobierno. Relataron que lo llamaron de su casa para avisarle que César Soto, su novio, habló a su casa para comentar que Paulina no había ido a su casa tal como habían quedado. “Voy a casa de Virginia Mercadome cuenta que habían ido a bailar a la zona del abasto. A las 6.30 tomaron un remise que dejo a Virginia en su casa de La Rioja al 400 y que ella siguió a la casa de Soto. Ella logró reconocer al chofer y luego hizo un identikit”, declaró. Después relató que fue hasta la casa de Soto. “Lo veo muy tranquilo. Me dice que Paulina no había llegado. Hice una ronda por los hospitales. La llamaba y su teléfono me daba como apagado. Después de las 22 decido hacer la denuncia”, agregó.

3- Relación conflictiva

El fiscal Sale también le consultó sobre la relación que tuvo Paulina con Soto. “Ella se enamoró cuando eran compañeros. Quedó embarazada y tomó la decisión de ser mamá y en la familia siempre la apoyamos. Pero a medida que pasaban los años veíamos que este chico no se encaminaba. Comenzó a tener algunas actitudes violentas. Varias veces le advertí que no fuera agresivo con ella”, explicó. El padre de la joven señaló que, antes de su asesinato, la relación entre ambos no estaba pasando por un buen momento. “Le decía a Paulina que ella tenía un gran porvenir, que si la relación no caminaba no caminaba. Pero ella quería que su hija tuviera a su papá. Hasta el día de hoy no lo tiene. Soto terminó renunciado a su querella y él nunca se hizo cargo de nada”, destacó. También cuestionó con dureza cómo lo investigaron. “Nunca le secuestraron la ropa. Dijo que presentaría un chip y nunca lo hizo. Después, en 2007 aparece como empleado legislativo. Son cosas muy extrañas”, indicó.

4- Confianza

Lebbos reconoció que después de haber realizado la denuncia, buscó a Soto y a Virginia para que declararan en la Policía. “En esos momentos confiaba en todos. En el jefe de Policía (HugoSánchez y en el secretario de Seguridad, Eduardo di Lella. En esa época estaba muy latente el tema de la trata. Lo primero que pensé es que cayó en manos de esa gente. En medio de la desesperación. Prácticamente me instalé en la Brigada para ver qué hacían”.

4- Desorden

El padre de la joven asesinada recordó que al poco tiempo de su desaparición, salió con familiares y amigos a sacar fotocopias del identikit para pegarlo en la vía pública. “Notaba un gran desorden en los investigadores. Cuando les reclamaba, me respondían con evasivas o me mentían. Al notar esa situación, me fui a hablar con la Policía Federal. El caso ya había trascendido mediáticamente”, explicó. Lebbos contó como de a poco se fue dando cuente estaba pasando algo raro. “Era una locura y un descontrol total. No investigaban nada, era todo una puesta en escena”, destacó. También reconoció que, por este problema, decidió visitar al gobernador José Alperovich en su domicilio. “La idea era reclamarle que no hubiera pedido colaboración a las fuerza nacionales. Notaba que había una descoordinación entre la fiscalía y la policía. Había falla en los métodos de investigación. El testigo dijo que el ex gobernador le respondió: ‘no debe ser así’.“Puso en duda lo que le conté. Me molestó bastante porque confiaba en esas personas. De alguna manera –agregó- pensaba que esta gente era unos inútiles, pero con el tiempo me di cuenta que no era así que eran hábiles demás”, señaló.

5- El hallazgo

Uno de los momentos más emotivos de su testimonio fue cuando habló sobre el hallazgo del cuerpo. Declaró que recibió un llamado del fiscal Alejandro Noguera diciéndole que había aparecido un cuerpo en la zona de Tapia y que por favor vaya hasta ese lugar. Aclaró que buscó a su abogado y arribó a la zona cerca de las 20. “Cuando llego me doy con que había muchísima cantidad de personas, hasta había un autobomba y un gran despliegue policial. Al primero que lo veo es al jefe de Policía y después al fiscal Noguera. Sánchez me dice: ‘señor Lebbos después de un intenso rastrillaje de la fuerza en este predio encontramos un cuerpo’. Se imaginan mi conmoción, me arrimo y lo primero que veo es el codo de Paulina. En ese momento supe que era ella. Le cambiaba los pañales todos los días. Luego vi su cabeza y no tenía ni un cabello, nada y Paulina tenía una cabellera impresionante. Entonces pensé no era Paulina, pero en mi interior sabía que era ella”.

6- Irregularidades

El 11 de marzo, según dijo ante el tribunal, supo que se estaban cometiendo algunas irregularidades. “El fiscal me avisó que se suspendían las medidas hasta el otro día por falta de luz y que recién después se realizaría la autopsia. Se me acerca un chico de Tapia para contarme que otros vecinos de esa localidad habían sido los que encontraron el cuerpo. Les pregunto a los policías y no me dicen nada”, destacó. También señaló que sabía que Di Lella había intentado mover el cuerpo. “El fiscal Noguera estaba enojado y después me enteré que había sido porque no quería que se hiciera eso”, señaló.

7- Un insulto

El momento más duro de su testimonio llegó cuando contó una situación que vivió con el ex gobernador en el velorio de su hija. “Alperovich me abraza y me dice: ‘quédate tranquilo vos vas a cobrar todos los meses y no vas a trabajar más. Inmediatamente lo eché. Inmediatamente me di cuenta que había algo oscuro en todo esto”, concluyó.

Fuente: La Gaceta