Policiales

Para el Jefe de Policía se exagera con el enfrentamiento entre “clanes”

Picón, subjefe de la fuerza, asevera que se realizan operativos y que la presencia de agentes evita conflictos

En el marco de la investigación judicial, los pesquisas ya manejan indicios de quiénes serían los autores del ataque con armas de fuego a la casa de Gustavo “El Gordo” González, perpetrado el lunes pasado. Además, la Policía ha encaminado los “servicios de seguridad” hacia el barrio donde vivirían los posibles integrantes de las bandas vinculadas con el hecho: Villa 9 de Julio y “El Sifón”.

Las autoridades de la fuerza provincial buscan que la presencia de uniformados en esas zonas sea notoria y que las tareas se centren en la prevención. Por ello, los jefes de las comisarías décima y séptima se reunieron ayer con sus superiores para avanzar en la planificación de procedimientos.

“(Esta situación) nos ocupa, más que preocupa. Estamos haciendo operativos. Cuando se nota la presencia policial en esos barrios, no se registran situaciones. Los últimos incidentes adquirieron mayor trascedencia de lo que realmente fueron. Han sido sobredimensionados los hechos, lo que movilizó a la comunidad”, enfatizó el subjefe de la Policía, Francisco Picón.

“Estamos trabajando con las directivas de la Justicia. Se están pidiendo medidas”, remarcó.

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Luis Ibáñez, secretario de Seguridad, confirmó que durante el tiroteo a la propiedad de González, las balas impactaron en un vehículo estacionado y sostuvo que también apuntaban contra un policía que cumplía que estaba de custodia en la casa del referente de la barrabrava de Atlético Tucumán. “Han disparado a diestra y siniestra”, enfatizó.

El funcionario confirmó que continuará la guardia en el domicilio de González.

“El Gordo” acusó ayer al Clan Toro de organizar y concretar el tiroteo. En particular, se refirió a “Maxi” Toro, sobrino de Margarita Toro, la mujer que había sido secuestrada el 24 de abril y había denunciado a González como el autor intelectual de ese delito.

La mujer fue interceptada en la puerta de su casa de Villa 9 de Julio. Seis horas después, la liberaron cuando sus familiares habían pagado un rescate de $ 500.000, según fuentes policiales. Originalmente, el grupo de captores habría exigido unos $ 2 millones.

La Policía reforzó luego la seguridad en las calles de los vecindarios en conflicto. También hubo presencia de más efectivos en el estadio de Atlético Tucumán, en barrio Norte, durante los encuentros de fútbol. La fuerza local aplicó el programa “Tribuna Segura” en el estadio “Monumental” para controlar el movimiento de los hinchas en las afueras del predio, ante versiones sobre una probable venganza de los Toro por el secuestro.

Fuente: La Gaceta