País

Cada vez más vuelos que salen desde el Interior sin pasar por Buenos Aires

Es cada vez mayor la cantidad de pasajeros que hacen viajes de cabotaje o al extranjero desde ciudades del interior del país; el rol de las nuevas aerolíneas, la clave; cómo se reparte el mercado

La Argentina aérea bien se podría haber graficado hace años como una rueda de bicicleta: todos los rayos van hacia el centro, ubicado en Buenos Aires. De a poco, ese dibujo de los vuelos comerciales está cambiando.

De a poco, el mapa se reconfigura.Mientras el mercado de pasajeros totales crece al 11% si se lo compara con el año anterior, las estaciones aéreas tienen desarrollos bien distintos. Aeroparque perdió el mes pasado un 7% de pasajeros en comparación con 2017 (algunos vuelos se mudaron a Ezeiza), mientras que la estación internacional bonaerense aumentó un 15% la cantidad de viajeros que llegaron o partieron desde allí, beneficiada por aquella relocalización de vuelos.

Sin embargo, los principales aeropuertos del interior tienen números muy superiores. Córdoba creció en mayo un 21% y acumula en lo que va del año un 25% de aumento. En ese período, Puerto Madryn aumentó su oferta un 113%; Mar del Plata y Jujuy muestran una expansión del 72%; Bahía Blanca, un 24%; Bariloche, 20%; Posadas, 38%; Trelew, 127%, y Tucumán, 39%, aunque este último tiene diferencias por las obras que se hicieron en la pista.

La semana pasada, Flybondi, la empresa low cost que opera desde El Palomar, se presentó en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y pidió más rutas para sumar a las 85 que ya tiene. La particularidad es que la gran mayoría de ellas no toca Buenos Aires. El total pedido es de 361. “Para esta nueva solicitud la decisión es priorizar las rutas del interior, sin tener que pasar por Buenos Aires. De las 186 rutas de cabotaje solicitadas, solo ocho parten de Buenos Aires. Las 178 restantes son conexiones transversales que facilitarán la comunicación territorial con rutas directas y con precios bajos”, comunicó la compañía.

En las 175 rutas internacionales solicitadas se mantuvo el mismo criterio comercial, con solo 13 que incluyen la terminal porteña, mientras que 162 rutas fortalecerán la conexión internacional con ciudades del interior del país. “Queremos ofrecer rutas que hoy no existen, interprovinciales, de similares características a las que hoy funcionan bien, como Córdoba-Iguazú. Algunas de ellas son Montevideo-Bariloche, Montevideo-Iguazú, Tucumán-Iguazú, Tucumán-Río de Janeiro o Corrientes-Mar del Plata”, dicen.

Ahora bien, no todos aumentan sus vuelos. El Calafate, insignia de aquellos momentos dorados del pasado gobierno y de los pernoctes de tripulaciones en los hoteles de la familia Kirchner, no deja de achicar su oferta. En lo que va del año, las partidas y llegadas a esa estación de la Patagonia sur se contrajeron 5%, y solo en mayo, 19%. A pocos kilómetros de allí, el tráfico aéreo de Río Gallegos cayó un 145%.

Si se mira la cantidad de pasajeros internacionales, también hay un importante crecimiento en el interior. Muchas aerolíneas han iniciado un proceso de ofertas de vuelos desde aeropuertos internacionales que no son Aeroparque ni Ezeiza. La zona metropolitana tiene un crecimiento de pasajeros internacionales del 7%, compuesto por Aeroparque (1%) y Ezeiza (9%). Pero en el interior la cosa es distinta. Córdoba muestra un 23% de aumento; Mendoza, 26%; Rosario, 34%, y Salta, 10%.

Nueva distribución

También se está reconfigurando la distribución del mercado. Aerolíneas Argentinas es la líder, con un 45% del total. Le sigue Austral (parte del grupo estatal), con 25%. Siempre según los datos de la EANA, Latam se ubica tercera, con 14% del mercado, y la sorpresa se da en el cuarto puesto, donde está Flybondy. La aerolínea de low cost tiene el 7% del mercado y desplazó a Andes al quinto lugar, con el 6%. Por ahora, Avianca, que opera con aviones turbohélices, mantiene el 1% del total. Pero en poco tiempo podría cambiar. La empresa, una de las líderes en América Latina, planea volar este año con aviones Boeing o Airbus.

Fuente: La Nación