Policiales

Narcotráfico: La historia de los Reyna

El clan Reyna está sospechado de ser uno de los tres grupos que se dedican al narcomenudeo. Tienen su sede de operaciones en el barrio Juan XXIII, pero sus clientes provienen de diferentes sectores de la capital y de la provincia. “Esta no es una banda que se encargue a satisfacer la demanda del barrio únicamente, también le proveería a personas de hasta Yerba Buena y Barrio Norte”, indicó una fuente cercana a la investigación.

En Juan José Paso y Chile está uno de los pocos comercios de la zona. Allí funciona la distribuidora de un tal “Mono” y de una tal “Paola”, considerados como los pesquisas como los cabecillas de la organización. Ese sería el punto donde el clan manejaba la operación. El local fue allanado en varias oportunidades. En una de ellas, la mujer quedó procesada porque se encontraron cuatro kilos de marihuana y unos $800.000 en efectivo. Por esa causa, estaba cumpliendo arresto domiciliario.

La especialidad de los Reyna sería la venta de “yerba” en grandes cantidades. Pero en los últimos tiempos, por la demanda del mercado, también se habrían expandido a la cocaína (en sus diferentes presentaciones conocidas como pasta base, paco y alita de mosca).

Los integrantes de este clan ocuparon varias páginas de las crónicas policiales por haber mantenido enfrentamiento armados con los Farías, el clan rival. Los integrantes de ambos grupos son parientes directos, pero están enfrentados desde hace mucho tiempo por cuestiones que no están claras aún. Pero todo parecería indicar que se originó por el inicio de una polémica relación sentimental.

El Gobierno, para tratar de poner paños fríos a la pelea entre ambos grupos, le entregó casas a Los Farías en el barrio Manantial Sur, y allí habrían decido instalar su negocio. Sin embargo, jamás se imaginaron que Los Reyna comprarían transferencias de viviendas para instalarse allí. La Policía, cuando realizaba investigaciones por las peleas que mantenían, encontraron drogas y armas en los quioscos que habrían instalado allí.

 

 

 

Fuente: La Gaceta