Policiales

Falsos policías asaltaron a una familia en la ruta 34 y se llevaron su auto

Las víctimas residen en Coronel Moldes y volvían de Orán. Dos de los cuatro delincuentes fueron detenidos. Abandonaron un Toyota Etios.

La frontera norte no tiene ya ningún delito existente en el Código Procesal Penal que rige a la República Argentina que no sea cometido casi a diario en apenas dos ciudades grandes y sus pueblos satélites.

Ayer una familia residente en el Valle de Lerma fue conminada a detener su automóvil sobre la ruta 34 por cuatro supuestos agentes de la Policía de Salta, quienes una vez dominada la situación les robaron sus pertenencias y sin mediar palabras se llevaron también el automóvil de la familia.

El impresionante despojo ocurrió a 20 kilómetros de la localidad de Colonia Santa Rosa y participaron del hecho cuatro delincuentes que viajaban en un Toyota Etios de color rojo.

Según el denunciante, cuando la familia retornaba hacia esta capital fueron interceptados cerca de las 17.45 de ayer por un Toyota donde viajaban cuatro supuestos policías uniformados.

Los hicieron parar y ya en la banquina misma comenzó el saqueo.

Al parecer la familia no llevaba lo que los sujetos, supuestos mejicaneros buscaban y ya apremiados por el tiempo decidieron llevarse el automóvil, aunque no se sabe con qué fines.

El Renault Logan de la familia con residencia en Coronel Moldes se volvió hacia el norte dejando a la familia varada sobre la 34.

Un joven automovilistas se detuvo y al escuchar el clamor de las mujeres, madre e hija llamó al 911 y dio precisiones sobre el vehículo que se habían robado cerca de Colonia Santa Rosa.

La Policía de la Provincia envió al grupo GAP a interceptar el vehículo, el que fue visto al frente de la estación de servicio KyM y en pocos segundos los delincuentes fueron encañonados por la fuerza pública y salieron del automóvil robado con las manos arriba.

En ese momento por detrás del vehículo capturado se desplazaban otros dos delincuentes, quienes abandonaron el Toyota Etios y huyeron del lugar presurosamente.

Una fuente fidedigna de la zona explicó a El Tribuno que en el interior del baúl y en los asientos traseros había chalecos, y uniformes de la Policía, de Gendarmería Nacional y de otras fuerzas.

Una fuente del lugar señaló que los detenidos podrían tratarse de agentes encubiertos o de operadores profesionales o simplemente piratas del asfalto.

Al respecto la fuente señaló: “Fueron directamente contra ese automóvil porque buscaban algo, es posible que se trate de mejicaneros que usan los uniformes oficiales para quedarse con los envíos de los cárteles de la droga y con el dinero en efectivo que el lavado produce por millones cada día en la frontera con Bolivia.

Es loable la actitud del automovilista que en plena ruta auxilió y dio precisiones a la policía para montar el operativo cerrojo.

Se supo que cuando el Logan detuvo la marcha se bajaron cuatro muchachos a cara descubierta vestidos de policías del Toyota y obligaron a la familia a que les entreguen todo el dinero y sus pertenencias.

Ante la ausencia de efectivo en las víctimas y mediante amenazas les arrebataron la llave del auto y emprendieron la fuga con destino a Pichanal, donde finalmente fue detenida parte de la banda de piratas del asfalto.

Sin embargo el hecho motorizó nuevamente una ola de rumores cada vez más ciertos que hablan de una liberación casi total del norte de argentina a las directivas de algunos cárteles de la droga y otros intereses que no están aún muy claros.

No se informó oficialmente las identidades de los detenidos y sus verdaderas profesiones, imprescindibles para devolver la credibilidad.

Una fuente indicó que podrían tratarse de integrantes de algunas de las fuerzas públicas federales y provinciales que operan o personas allegadas a los niveles estratégicos de donde consiguen la información necesaria para el mejicaneo.

Fuente: El Tribuno

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