Policiales

Liberaron al hijo de un gremialista acusado de homicidio

Javier Molina, tenía 25 años de edad.

Desde Fiscalía habían pedido 12 meses de prisión preventiva pero el Juzgado decidió liberarlo. Tiene cuatro denuncias por violencia.

Se trata de Ariel Páez, el principal sospechoso de la muerte de  Javier Molina ocurrida  a principios del mes de mayo cuando compartían un asado por el Día del Trabajador en la casa de un compañero.

Páez es hijo de un gremialista del sindicato de Empleados y Obreros del Comercio (SEOC) ese día de la muerte de Molina fue encontrado por la Policía en su casa. Ahí le secuestraron ropa que a pesar de haber sido lavada tenía manchas de sangre.

Javier Hernán Molina tenía 25 años y trabajaba en el gremio. Había asistido a una reunión por el Día del Trabajador que organizó con sus compañeros, en la casa de uno de ellos. En el encuentro también estaba presente Páez Fernández, hijo del secretario de Organización del SEOC, Serafín Arturo Páez.

Molina y Páez habrían comenzado a discutir. Una pelea que habría continuado a las piñas y terminado con la muerte de Molina, tras recibir una puñalada en el corazón. Testigos llamaron a la ambulancia que trasladó a Molina al hospital Padilla, donde murió.

El juez Marcelo Mendilaharzu decidió liberar a Páez después de pagar una caución real de 300 mil pesos.