Sociedad

Piden acelerar el tratamiento de dos denuncias contra un docente acusado de acoso en Derecho

Chicas del interior o de otras provincias. Lindas. Solas, sin padres ni familiares cercanos. En general, en situaciones económicas delicadas. Vulnerables.

En la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se habla del perfil de las presuntas víctimas de acoso por parte de un docente, un patrón que se repite en cada una de las estudiantes que se animaron a contar su historia. También conocen el nombre del profesor, pero nadie se atreve aún a nombrarlo. Lo que sí advierten es que su materia se dicta en el segundo cuatrimestre, que ese período está muy próximo a llegar y que el docente podría volver a acosar a alguna alumna.

La decana de Derecho, Adela Seguí, confirmó el lunes  que en su unidad académica hay dos denuncias de alumnas por acoso sexual contra un mismo docente y una tercera por discriminación. Sin embargo, los estudiantes reclaman una pronta respuesta, principalmente para tomar una medida preventiva de cara al inicio de la materia.

“Las denuncias son del año pasado, cuando todavía no teníamos el Protocolo contra la violencia de género. Sin embargo, la decana inició los expedientes con todas las protecciones a las víctimas. Ahora tenemos el Protocolo, pero el Consejo no termina de designar a los referentes y tampoco avanza con las denuncias anteriores. El segundo cuatrimestre está a la vuelta de la esquina y hay peligro de que tengamos nuevas víctimas”, explicó ayer Yanina Clemente, estudiante de cuarto año e integrante de la Comisión Estudiantil Feminista (CEF), un grupo independiente con representación de varios espacios políticos estudiantiles.

Notas urgentes

Clemente contó que los estudiantes enviaron dos notas al Consejo: una el 23 de abril y otra, el miércoles. En la primera le piden al cuerpo que, en vistas a la inminente entrada en vigor del Protocolo, designe cuanto antes los referentes para canalizar las denuncias.

“No hubo respuesta -explicó Clemente- ; por eso, el martes pedimos que no haya un silencio administrativo que pueda ser tomado por las víctimas como un encubrimiento”.

La dirigente insistió en que con las denuncias existentes ya se podría tomar una medida preventiva, como apartarlo temporalmente de la actividad docente, como se hizo en la Facultad de Odontología con el profesor Eduardo Hassan, acusado de violencia contra las mujeres. “Pero para eso es necesario que el Consejo les dé curso a las denuncias existentes y que designen a los referentes, porque hay muchas chicas que quieren denunciar en el marco del Protocolo”, finalizó.

También el Centro de Estudiantes de Derecho persigue la plena aplicación del protocolo. “Desde la existencia del Protocolo pedimos su inmediata aplicación y le damos difusión para que todos puedan acceder y conocer como denunciar. Desde el Consejo Directivo se esta comenzando a trabajar en la articulación entre el cuerpo y los referentes designados para el tratamiento de las denuncias existentes”, señaló Carla Baigorria, presidenta del Centro.

Respuesta oficial

A pesar de los reclamos de los estudiantes, Seguí aseguró que sí hay una referente designada, Soledad Deza. “Hubo demoras hasta llegar a un consenso en el Consejo sobre los referentes, pero eso no ha impedido que demos curso a las denuncias contra el docente acusado de abuso. El Consejo leyó las denuncias y las remitió a la Dirección de Asuntos Jurídicos. Estimamos que cuando comience a difundirse el nombre del docente, lloverán las denuncias en su contra”, respondió Seguí, la titular de Derecho.

> Otro caso
Cómo se resolvió una de las denuncias 

La tercera denuncia contra un docente de Derecho, tratada por el Consejo Directivo, fue contra el profesor Pascual Viejobueno, quien en 2016 protagonizó un escándalo. En una clase, el docente había dicho que la ley de matrimonio igualitario es contraria al derecho natural porque no puede cumplir con el propósito de generar hijos, entre otras cosas. “Está a tres meses de jubilarse y es un tema que resolvimos políticamente, porque también estaba en juego la libertad de cátedra. Lo que hicimos es advertirle sobre esas expresiones y armamos una cátedra paralela para aquellos que quisieran aprender con otra ideología filosófica esta materia”, explicó ayer Adela Seguí.

Fuente: La Gaceta

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