País

El peronismo definirá en el Senado la despenalización del aborto

El proyecto de legalización del aborto que acaba de aprobar la Cámara de Diputados tendrá que transitar desde ahora por la tormentosa geografía del peronismo.

Aunque Cambiemos tiene el bloque más numeroso, en el Senado se despliegan, con sus peleas internas y sus alianzas zigzagueantes, todas las vertientes que explican hoy el mapa del principal espacio opositor. Esas variantes, que en los últimos meses comenzaron a dialogar cada vez con más frecuencia, son las únicas que tienen el número de senadores necesarios como para llevar un proyecto al recinto y votarlo o enterrarlo en un cajón.

Es cierto que el aborto es acaso la única cuestión que hoy puede cortar horizontalmente a todos los bloques, como ocurrió en Diputados, y que la división en bancadas se queda muy cortapara explicar las votaciones, pero los 21 senadores que tiene el oficialismo no alcanzan para impulsar la ley ni aunque se pusieran todos de acuerdo. Son las diferentes encarnaciones del peronismo, incluso si todo Cambiemos elige un bando único, las únicas que pueden conseguir el número para hacer avanzar o condenar el proyecto que salió de Diputados.

El Gobierno ya cosechó los beneficios que, según marcan las encuestas, le trajo la decisión de Mauricio Macri de habilitar la discusión en el Congreso, algo que ninguno de sus predecesores en la Presidencia habían hecho. El imparable movimiento de mujeres ya se encargó de incluir la legalización del aborto en la agenda de la discusión pública. Las mujeres lo introdujeron con tanta potencia que, si la ley termina trabada en algún pasillo del Palacio Legislativo este año, será un tema ineludible para todos los candidatos a presidente, gobernador, diputado o senador que compita en la campaña de 2019. Ya no hay vuelta atrás en esa cuestión. No hay posibilidades de que los ciudadanos lleguen a otra elección sin conocer la opinión de los políticos sobre un tema que se discute como nunca antes en las escuelas, en las cenas familiares, en los programas de chimentos, que se ve en los colectivos en los pañuelos colgados en las mochilas de las chicas, en los videos que se viralizan en las pantallas de los celulares.

Fuente Clarín