Salud

VIDEO: así funciona un implante coclear en los niños hipoacúsicos

SOLUCION. El implante coclear permite a los bebés recuperarse de la hipoacusia.

Los bebés con hipoacusia neurosensorial profunda de nacimiento, que reciban un implante coclear dentro de los primeros 12 a 18 meses, logran equipararse a los niños que nacieron sin complicaciones audiológicas entre el tercer y cuarto año de vida, afirmó el otorrinolaringólogo marplatense Santiago Aráuz.

“El dispositivo, utilizado en pacientes con hipoacusia neurosensorial profunda bilateral, actualmente es excelente, ya que permite adquirir el 100% de las palabras a una presión de volumen de 50 o 60 decibeles”, explicó el especialista, cuarta generación dedicada a esa profesión en la familia, con motivo del Día Mundial del Implante Coclear, que se conmemora cada 25 de febrero.

Aráuz detalló que “del 10% de los pacientes que requieren un implante coclear en el mundo, sólo el 3% logra obtenerlo”.

En el mundo

“El 90% de la población con hipoacusia, que en el mundo son cerca de 360 millones de personas, vive en países de recursos bajos, donde no hay cobertura para el implante. Eso no ocurre en Argentina, donde los pacientes obtienen su dispositivo, siempre y cuando consulten”, destacó.

Así, los implantes auditivos están incluidos dentro del Programa Médico Obligatorio (PMO) argentino, es decir, el conjunto de prestaciones a las que tiene derecho toda persona con seguridad social o certificado de discapacidad, e incluye los estudios previos, el costo total del audífono o implante, la cirugía y la rehabilitación.

El dispositivo electrónico consta de dos partes: un implante interno que se coloca debajo de la piel mediante una cirugía, y un procesador de audio externo situado detrás o por encima de la oreja, sujetado por medio de un imán a la parte interna.

El procesador externo capta los sonidos y el implante los transmite directamente al nervio auditivo, a través de una guía de electrodos implantados quirúrgicamente en la cóclea.

En el momento adecuado

Así, cuando los pacientes son implantados con la tecnología adecuada en el momento adecuado, son capaces de oír los sonidos ambientales, del habla y de la música de forma natural.

“Actualmente el mayor desafío consiste en ampliar el grupo de personas a quienes se les puede colocar. También tenemos como desafío la posibilidad de indicarle el implante a pacientes sin una pérdida de audición profunda, logrando conservar la funcionalidad del oído interno”, completó Aráuz.

El Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia en el ámbito del Ministerio de Salud, creado por la ley nacional 25.415 en 2001, establece la obligación del tamizaje auditivo neonatal universal antes del mes de vida mediante el test de emisiones otoacústicas y, en el caso de no superar la prueba, mediante el estudio de potenciales evocados auditivos de tronco cerebral.

FUENTE: La Gaceta