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El secretario de Seguridad de Córdoba denunció a su padre por narcotráfico

El secretario de Seguridad de Córdoba, Diego Hak, presentó una denuncia penal contra su padre, Ricardo Hak, por presunta vinculación con la venta de drogas e inmediatamente pidió licencia en su cargo hasta tanto la Justicia se expida.

La sospecha es que Hak padre podría tener vínculos con el dueño de un boliche que tendría contactos con el narcotráfico. El local en cuestión, Rapoza, ubicado camino al aeropuerto de esta ciudad, cambió varias veces de nombre por las inhabilitaciones que fue sumando por diferentes contravenciones.

Hak hijo explicó que hace un año hizo la primera denuncia contra ese local por supuestos vínculos con la venta de drogas, imputación que repitió en febrero último. Ahora recibió un video en el que aparece su padre conversando con el propietario de Rapoza. La conversación no es clara; ese hombre menciona una serie de días que podrían interpretarse como fechas de entrega o como jornadas “liberadas” para operar.

En la denuncia pido que se investigue la posible relación de mi padre con algunos hechos que vengo denunciando; lo que se ve es una charla entre él y una persona que mencioné en mis presentaciones anteriores. Será la Justicia la que deberá determinar qué hay, si existen vínculos“, dijo Hak.

El boliche lleva años funcionando bajo distintos nombres. Aunque tradicionalmente es conocido como Rapoza, abrió también como Full Night y Crazy Bar. Desde hace años acumula clausuras e inhabilitaciones por diferentes infracciones a las normas municipales. Ante cada inhabilitación el dueño presenta alguna medida de reconsideración e incluso alguna acción judicial y, tiempo después, reabre bajo otro nombre.

A fines de enero de este año, aunque no estaba habilitado, funcionaba y volvió a las crónicas policiales porque desde allí salieron dos personas buscadas por el asesinato de un joven de 20 años en el barrio Marqués Anexo.

Hak aseguró que la relación con su padre está rota desde hace más de un año y que dejó constancia de esa situación en la denuncia: “Me causa dolor porque es mi padre, pero es lo que debía hacer. No puedo permitir que ninguna sospecha roce a alguien de mi entorno, ni laboral, ni familiar. Informé al ministro (Carlos) Massei de la situación y pedí licencia para que no se generen suspicacias“.

Ricardo Hak está jubilado hace unos cinco años y algunos conocidos suyos lo definen como un “buscavidas“. Su hijo insistió en que desconoce si hacía tráfico de influencias usando su nombre o bien estaba involucrado en otro tipo de situación. “El video no es claro, pero da lugar a sospechas“, describió.

Tomé la determinación convencido de que es lo que hay que hacer; de la misma manera vengo haciendo otras denuncias; por ejemplo, de 398 puntos de venta de droga. Será la Justicia la que determine cuál es el vínculo entre mi padre y esa persona. La licencia es por el tiempo que se requiera hasta que se resuelva el tema“, afirmó.

FUENTE: La Nación