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Advierten que en Salta llegan “agitadores” para generar protestas y reclamos

Llegan desde Chile, Buenos Aires y desde otras provincias a provocar disturbios. La arenga es fácil donde hay cientos de desocupados que no tienen qué comer.

Cuadros activos del Movimiento Evita, las CCC, del Renabap (Registro Nacional de Barrios Populares), dos de cuyos miembros semanas anteriores intentaron que un grupo de usurpadores volvieran a ocupar un lote privado del que habían sido desalojados 24 horas antes, referentes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular que semanas atrás estuvieron participando de un corte de ruta que los pobladores de Coronel Cornejo realizaron en reclamo de trabajo en algunas obras; un criollo de Tartagal que incursionó en los medios de comunicación pero que ahora lidera el autodenominado grupo Organización de los Pueblos Originarios del Norte Argentino (Opona), que dice estar avalado por el INAI (Instituto Nacional de Pueblos Indígenas) conforman grupos de gente extraña que pululan desde hace pocos meses por el norte provincial y ejercen funciones de agitadores profesionales.

Uno de esos grupos intentó el 12 de junio tomar el escenario donde iban a realizarse los actos conmemorativos por un nuevo aniversario de la ciudad de Tartagal pero fueron desalojados por el personal policial.

Y también hay que contar a dos ciudadanas chilenas que ingresaron hace meses al país con visa de turistas, pero se instalaron en forma definitiva en la localidad de Embarcación para persuadir a las comunidades aborígenes de esa ciudad y otros parajes cercanos para que reclamen ante las empresas que operan el gasoducto del norte por pasar “por tierras que pertenecen a las comunidades originarias y de dominio ancestral”, según el discurso que bajan a esos pobladores.

A río revuelto…

La situación en el norte de la provincia no es sencilla cuando cientos de desocupados buscan infructuosamente algún ingreso para llevar el pan a su familia.

Pero a la par de todos ellos comienzan a pulular dirigentes piqueteros y de otras organizaciones, algunos foráneos como dos mujeres chilenas. En una zona que ya sufrió la violencia en carne propia con los saqueos del año 2000 y que arrasaron con el radio céntrico de Tartagal y General Mosconi, sumado al malhumor social imperante, cualquier protesta puede salirse de control.

Una situación de preocupación se vivió semanas atrás en Salvador Mazza cuando un grupo de unas 40 familias ocuparon un predio cercano a la quebrada internacional de propiedad de la familia Delafuente, residentes en la localidad desde hace décadas.

Viviendo a un par de metros de la quebrada internacional que separa Argentina de Bolivia, muchos de los usurpadores eran ciudadanos que cruzaron la frontera aprovechando esa maniobra. Cuando la Policía llegó a notificarlos de la orden judicial de desalojo, prácticamente todos se fueron a su país y desistieron de la usurpación. Pero al día siguiente aparecieron dos hombres del movimiento Evita, identificados por la Policía como Matías Mora y José Antonio Castro Videla, uno de los cuáles dijo trabajar para el Renabap.

El intendente de Salvador Mazza, Rubén Méndez, recordó: “Cuando nos enteramos de la orden judicial le pedí a la secretaria de Minoridad y Familia del municipio que se acerque al lugar a relevar la situación de las familias. La señora Claudia Subelza fue recibida con insultos y agresiones por parte de dos hombres con tonada porteña que decían, primero, que eran del Movimiento Evita y después que trabajaban para el Renabap”.

Méndez se mostró sorprendido porque “si pertenecen a un organismo nacional como el Renabap, lo menos que podían haber hecho es acercarse por la Municipalidad para recabar alguna información”.

Son bolivianos

Y destacó: “Nosotros, que somos de acá, sabíamos que muchas de las familias que usurpaban ese predio privado eran de Bolivia, porque aprovechando la posibilidad de quedarse con un terreno sin mayor esfuerzo cruzaron la quebrada y se asentaron en ese predio”.

“Otros son de Salvador Mazza pero tienen sus terrenos, sus casas, pero siempre aprovechando un conflicto quieren sacar alguna ventaja. Algunos otros, en cambio, realmente no tenían dónde vivir y son esas familias, ahora que estos porteños se fueron, con las que estamos trabajando”, agregó.

Fuente: El Tribuno