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La principal causa de muerte entre los jóvenes viaja sobre ruedas

Juventud y velocidad parecen ser una mala combinación. En los últimos días, varios hechos de inseguridad vial se repitieron en la Ciudad y el GBA.

Y además de tener como patrón distintos excesos, en todos los protagonistas fueron personas menores de 35 años.

Según un informe de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 34 años en todo el país.

Y en la Ciudad el patrón se repite, de acuerdo a información del Observatorio vial local.

Impactante

El último y más impactante, aunque por ahora no causó víctimas fatales, fue el de este viernes a la madrugada en General Paz y avenida del Libertador.

Un joven de 19 años, al mando de un VW Voyage, perdió el control del vehículo y voló 40 metros desde la salida a Provincia sobre la avenida del Libertador.

Fue cerca de la 1. El Voyage blanco se dirigía hacia el Río de la Plata cuando, por causas que se desconocen, intentó doblar en la salida hacia la Provincia.

No pudo tomar la curva, embistió el guardarrail y salió volando. Aunque aún no se determinó la velocidad exacta, el velocímetro quedó clavado en 170 km/h.

Las primeras presunciones indican que el joven, que quedó internado en grave estado, tomó la curva a una velocidad muy superior a los 40 kilómetros por hora permitidos en ese sector.

Esto, sumando a la humedad del piso, que estaba mojado por la lluvia, le habría hecho perder el control hasta embestir la valla de contención, que quedó destruida.

Aunque aún no se determinó si estaba alcoholizado, el choque pone en relieve la relación peligrosa entre juventud y velocidad, en la que muchas veces se suma el alcohol.

Estadísticas

El informe de la ANSV sostiene que, de las 5.420 víctimas fatales por accidentes de tránsito que hubo el año pasado en todo el país, el 40% fueron jóvenes de entre 15 y 34 años.

Aunque todavía no se difundieron los resultados definitivos, en la Ciudad de Buenos Aires los números casi se replican, ya que el porcentaje de muertos entre 15 y 35 años es de alrededor del 40%, según las estimaciones que revelan las fuentes, unas 65 personas.

De acuerdo con el estudio nacional, que toma en cuenta a quienes mueren en el lugar del siniestro y los que lo hacen hasta 30 días después en hospitales, en la provincia de Buenos Aires fallecieron 1.302 personas, mientras que en la Capital Federal  fueron 151 los que perdieron la vida.

El exceso de velocidad es común entre los jóvenes y también resulta letal. Estudios internacionales de accidentología determinan que un choque a 60 kilómetros por hora equivale a caer desde unos 14 metros de altura, que representan casi cinco pisos de un edificio.

Según el Observatorio Vial de la Ciudad, en el 61% de los casos con víctimas fatales analizados se detectó la presencia de exceso de velocidad. Además, la mayor tasa de víctimas fatales por km se encuentra en la General Paz, donde fue el choque del joven que voló sobre Libertador, seguida por las autopistas.

El exceso de velocidad es el tipo de infracción más común en la Ciudad de Buenos Aires: entre enero y junio de este año se labraron 591.346 actas (31,1% de las infracciones totales).

 

Alcohol

Otro de los dramas es el alcohol al volante, algo común entre los jóvenes. Estudios en toxicología comprobaron que gran parte de los accidentados que llegan a las guardias de los hospitales de la Ciudad había tomado.

Al mismo tiempo, un estudio de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ASNV) divulgado este año, determinó que en la Argentina el 50% de los jóvenes de entre 16 y 30 años asegura que sus amigos conducirían después de tomar alcohol, a pesar de que el 93% sabe que esto aumenta el riesgo de morir en un accidente. Y el 27% admitió que en el último año manejó luego de haber tomado.

Otro sondeo, en este caso del Observatorio Vial de la Ciudad, dio como resultado que 4 de cada 10 jóvenes dicen que si toman “poco” pueden manejar​. Además, el estudio sostiene que los hombres de entre 18 y 35 años conforman el grupo donde hay más casos de conducción con alcohol en sangre.

“La energía y la efusividad que se tiene en la juventud no suele ser el mejor aliado a la hora de la conducción. Si a eso se suma el espíritu transgresor que se puede manifestar en esa etapa de la vida, el cóctel puede ser muy peligroso: cumplir las normas, evitar las distracciones y conservar la atención son comportamientos indispensables para obtener un manejo seguro”, dice Gabriel Silveira, del suplemento Autos de Clarín.

Sin medida

“El conductor no midió el riesgo en el que estaba poniendo su vida y la de los demás. Las normas están hechas para cumplirlas y no son simples caprichos. Es un milagro que nadie haya resultado herido en esta situación”, dijo Juan José Méndez, secretario de Transporte de la Ciudad, y agregó: “Estamos poniendo todos nuestros esfuerzos para que las calles sean cada vez más seguras y este tipo de situaciones no se sigan presentando”.

Por su parte, Fabián Pons, titular, del Observatorio Vial Latinoamericano, opinó que son varios los factores que ponen los jóvenes entre los grupos de riesgo. “La inexperiencia en la conducción, el consumo del alcohol y drogas y el sentido real del riesgo, que se termina de desarrollar en el hombre hasta 25 años”.

El especialista afirmó también que el problema afecta a jóvenes en todo el mundo porque “creen que no les va a pasar nada”. Y agregó: “En la Argentina se suma la impunidad. Saben que es poco probable que haya controles”.

“El exceso de velocidad, se corran picadas o no, implica un peligro tan grande para la vida de los terceros, que debe ser sancionado como un delito”, expresaron desde la ONG Luchemos por la Vida, que conduce Alberto Silveira.


FUENTE: Clarín