Política

La falta de la ley de acceso a la información pública y la deuda con la reforma electoral en la provincia

“La ética pública va a llegar al Norte, tarde o temprano”, dice el Ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio,  en la provincia de Salta a la que llegó para el relanzamiento del Plan Belgrano.

– La falta de normas de ética pública y de acceso a la información caracteriza a las provincias norteñas. ¿Cuál es el programa de la Nación al respecto?

– Cuando asumimos planteamos una reforma política ambiciosa que consideraba varias cuestiones: la transparencia, el acceso a la información y la reforma política electoral. Estos temas forman parte de un proceso que surge de la gente, que en el presente exige más a los políticos. Hemos podido sancionar la Ley de Acceso a la Información Pública y su implementación está en marcha. Muchas provincias se han sumado y esperamos que a lo largo del año puedan hacerlo las que faltan. El Noroeste Argentino está un poco más atrasado en este sentido, pero continuaremos bregando para que se incorporen.

– ¿A qué cree que responde la resistencia de los gobernantes a exponer sus patrimonios?

– No creo que haya una cuestión concreta, sino que se trata de un cambio cultural. Primero hay que entender qué están esperando de nosotros: la sociedad quiere que vayamos a un sistema mucho más transparente, donde los ciudadanos tengan acceso inmediato a toda la información que requieran del sector público. Esto llegará antes o después. Salta, por ejemplo, avanzó más rápido en la reforma electoral y ahora debe ir por las normas que hacen al acceso a la información.

– Tucumán, en cambio, no logró reformular las reglas electorales que provocaron el caos de 2015, pese a las promesas del oficialismo provincial.

– Vamos a insistir con la reforma política electoral. Es una demanda social. En la Nación logramos la media sanción de un proyecto en Diputados y, lamentablemente, el kirchnerismo evitó el debate en el Senado. Necesitamos normas que modernicen y transparenten la manera en la que votamos.

– Pasemos a las redes de agua potable y cloacas: la realidad muestra que las falencias son muy profundas y que, en algunas provincias, hay que reformular el sistema por completo. ¿El Plan Belgrano puede solucionar esto?

– El objetivo del Gobierno es que el 100% de los argentinos tengan acceso a estos servicios tan básicos, como también al tratamiento de los líquidos cloacales y efluentes pluviales. En 2015 había siete millones de ciudadanos sin agua potable y 20 millones sin cloacas: ya empezamos a reducir esa situación de manera drástica. Estamos trabajando con toda la fuerza del Estado y con un presupuesto nunca visto, sobre todo en el Norte, para dar la cobertura universal. Es una tarea que debemos acometer con las provincias y los municipios porque se trata de obras de su incumbencia. Las provincias pueden involucrarse porque hoy disponen de alrededor del 100% más de recursos de coparticipación que los que recibían hace dos años. Es por ello que tienen que asumir mayores responsabilidades en la ejecución de estas obras públicas que cambian la vida de la gente.

Fuente: La Gaceta