Policiales

Caso Lebbos ¿Un pacto de silencio de las hermanas Mercado?

El fiscal de cámara Carlos Saltor cuestionó la postura que tomó Jimena Mercado a la hora de brindar su testimonio durante la audiencia.

La tensión crece minuto a minuto en el juicio por el crimen de Paulina Lebbos. Y eso sucede porque las personas que vieron por última vez a la estudiante asesinada hace 12 años, Virginia Mercado, y su hermana Jimena,protagonizaron un cúmulo de contradicciones a la hora de explicar qué pasó el 26 de febrero de 2006. Su primo, Alejandro Aramayo, fue más claro, pero también dejó algunas dudas.

“Fue una declaración bastante ambivalente. Si tu mejor amiga muere, a mí me quedaría marcado a fuego”, expresó Alberto Lebbos, que en las últimas horas mostró otra actitud sobre Mercado, la testigo que él protegió hasta el lunes.

Paulina desapareció después de haber ido a bailar a Gitana, un boliche que funcionaba en el ex Abasto. Con ella fueron las Mercado, Aramayo, Gisela RenniClaudio Cequeira y Diego Martín.

Ellos eran, en un principio, los que podrían aportar qué pasó esa noche para tratar de comenzar a esclarecer el hecho. Pero no fue así: los tres testigos que declararon hasta el momento dejaron más dudas que certezas. Y la punta del ovillo está lejos de encontrarse.

¿Quién estuvo con Paulina esa noche? ¿A dónde se fue? ¿Quién la llevó? ¿Qué pasó después? Ninguno de ellos contestó esos interrogantes. Y la posibilidad que Renni, Cequeira y Martin lo hagan a partir de hoy es lejana.

“Esta querella siempre pensó que tenían miedo de algo, por eso no hablaban. Tampoco se puede pedir una investigación porque es un delito que prescribió”, dijo Emilio Mrad, representante legal de Lebbos.

El fiscal de cámara, Carlos Saltor, fue uno de los primeros en advertir acerca de las contradicciones de las hermanas Mercado. “Cuando uno se encuentra ante personas que son totalmente reticentes y constantemente responden que no recuerdan o que no saben, se hace casi imposible llevar un interrogatorio”, explicó. “Por eso no descarto -agregó- que ante tantas advertencias y siguen en esa postura o hay un pacto de silencio o amenazas o hay un impacto psicológico por esos hechos”.

Gustavo Carlino, defensor del ex comisario Nicolás Barrera, fue contundente: “una cosa es que no recuerden algunos detalles, pero otra cosa es que adopten conductas para que nunca se sepa la verdad”.

Virginia Mercado
Declaró que fueron a bailar con la víctima y su grupo de amigas a la 0.30 aproximadamente, cuando en realidad, ingresaron pasadas las 3.30 al boliche del ex Abasto.
En la audiencia dijo que no sabía si César Soto consumía drogas, pero en la instrucción confió que Paulina le había dicho que sí.
Negó conocer a Magdalena Karina Cruz (una mujer que actualmente está procesada por comercialización de drogas en Raco), pero en la Justicia detectaron que la llamó al menos tres veces entre mayo y junio de 2006.
Mercado desmintió tener algún tipo de vínculos con la barra brava de Atlético y dijo desconocer si Paulina y Soto los tenían. Sin embargo, durante la audiencia le mostraron que había mantenido comunicaciones con el titular de una línea de celular que también llamaba a Mario Leito, presidente del club, y con Walter “Chichilo” Acevedo, uno de los líderes de La Inimitable.
Por la mañana dijo que se fue de la provincia por el acoso de la prensa, pero a la tarde dio otra versión: confirmó que su padre la obligó a regresar a su Aguaray natal.

Jimena Mercado
Explicó que a Paulina la conoció el mismo día que desapareció. Su hermana Virginia contó otra versión.
La testigo declaró que perdieron de vista a su hermana y a Paulina cuando se dirigían a tomar un remise en la avenida Alem.
Reconoció que había arribado a Tucumán desde Salta el sábado 25 de febrero, pero en la declaración que realizó en Tribunales dijo que lo había hecho el 23 aproximadamente.
Jimena confirmó que se alojó en el departamento de su hermana, pero durante la investigación reconoció que había parado en la casa de Gisela Rennis, en Yerba Buena.
No pudo explicar por qué su celular se activó a la 1.40 del sábado 26 en Yerba Buena, si en la audiencia declaró que a esa hora estaba en el departamento de La Rioja al 400.
Tampoco supo argumentar por qué existen llamadas desde su celular a la mujer de Raco que está acusada de venta de droga.
Al igual que su hermana, dijo que no fue amenazada, pero que tenía miedo al acoso periodístico.

Alejandro Aramayo
Aseguró durante la audiencia que dio de baja la línea telefónica del departamento de La Rioja al 400 donde vivía con Virginia Mercado porque se había mudado. En la etapa de instrucción reconoció que lo hizo por consejos del abogado que asistió a su prima.
Señaló que él y su prima Fabiana Mercado acompañaron a Gisela Rennis a que tomara un taxi para que volviera a Yerba Buena. Sin embargo, comentó que caminaron como 30 minutos para encontrar uno en Barrio Sur. No pudo explicar por qué no fueron hacia avenida Mate de Luna.

El testigo se vio en problemas a la hora de señalar quién le había enviado el mensaje a Virginia para avisarle que él y Fabiana acompañarían a Gisela a tomar un remise. Primero señaló que había sido Gisela, pero después señaló que lo hizo Fabiana.
Aramayo dio tres versiones diferentes sobre cómo fue el momento previo de su partida del boliche dejando allí a Paulina y a Virginia. Primero dijo que no las había visto; que las buscó por todo el boliche y no las encontró. Después señaló las vio bailando juntas en la pista y por último que regresó al local, pero que no las encontró.

Fuente: La Gaceta