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Quisieron asaltarla en la calle, la empujaron de la moto y murió

De pronto, la moto comenzó a oscilar de manera descontrolada, para un lado y para el otro, mientras la joven hacía lo imposible para sostenerse y seguir. No podría finalmente.

Sin lograr estabilizarse, se cayó pesadamente contra el pavimento, rodó y sufrió gravísimas lesiones en el cráneo. Se llamaba Priscila Nahir Morán, tenía 23 años, trabajaba en un sanatorio privado y era la mayor de tres hermanas de un hogar de barrio Bella Vista, en Córdoba Capital.

La Policía informó que era un choque y se dio parte a la Unidad Judicial de Accidentología Vial.

Testigos, en cambio, afirmaron  que en realidad la joven fue víctima de un salvaje asalto por parte de dos motochoros que escaparon sin llevarse nada. Los delincuentes se pusieron a la par de su víctima, quisieron emboscarla y, como no lo lograron, la empujaron y le pegaron en la espalda. Priscila terminó chocando y cayendo. Murió en el lugar.

Hay por lo menos una decena de testigos del episodio.

Se trata de un grupo de chicos y adolescentes que a esa hora volvían de una actividad social y presenciaron todo. Algunos no pudieron dormir por el espanto.

“El tipo que iba atrás le pegó feo a la chica en la espalda. Quería robarle algo o hacer que ella frenara o se cayera… La chica perdió el equilibrio y se terminó accidentando. Fue algo horrible lo que sucedió”, contó ayer Priscila, la madre de uno de los adolescentes.

“Los padres están devastados. Su familia quiere saber qué pasó y que los agarren. No pueden haberla matado así. Estaba tan contenta con su motocicleta”, se lamentaba anoche, entre llantos, Brenda, una amiga de la víctima.

El caso está en manos del fiscal Pedro Caballero, quien no había sido informado del hecho ni por Policía ni por Accidentología Vial.

No es la primera vez que, en Córdoba capital, un ataque contra motociclistas, por parte de motochoros o bien de delincuentes a pie, termina de la peor manera.

Ya hubo casos de víctimas que murieron ya sea por disparos o por golpes con troncos o baldosas, o bien fueron empujados y terminaron chocando y muertos.

Víctima. Priscila (izquierda) tenía 23 años.

 

Fuente: La Voz