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Abrazaba a su esposo cuando volvía de trabajar y eso la mató

Un tribunal británico sentenció a la empresa responsable a pagar una cifra millonaria como indemnización a la familia, luego de que comprobaran que la mujer había fallecido por causa del asbesto pegado en la ropa de la fábrica donde su marido trabajaba.

Adrienne Sweeney tenía 75 años y murió hace casi tres. Todos los días, recibía a su marido William Sweeney (quien murió en el 2008 a los 71) cuando llegaba de trabajar con un abrazo y luego lavaba su uniforme.

Sin que ellos lo supiesen, las prendas venían impregnadas de asbesto (amianto) que le provocaría mesotelioma canceroso, un tumor maligno que afecta el tejido que recubre los pulmones, el estómago, el corazón y otros órganos vitales.

Los abogados de la familia lograron demostrar la verdadera causa de su muerte y la justicia determinó que la empresa de calderas Badcock International Limited debe pagarle a los hijos del matrimonio 247.000 libras esterlinas, más precisamente, 324.000 dólares.

Madre amorosa

“Nuestra amorosa madre, como muchas otras mujeres en Escocia a fines de los 60 y principios de los 70, apoyó a su familia cuidando a sus hijos y lavando el mono de su esposo cuando regresó de un duro día de trabajo para empleadores que usaban amianto mortal. Estas mujeres no sabían qué tan inseguro era manejar el polvo de asbesto que provenía de estas ropas de trabajo o el riesgo de contaminación para sus propios pulmones y los de sus familias“, aseguró Kay Gibson, hija de los Sweeney, y agregó que esta sentencia judicial solo es una compensación a la “dolorosa e innecesaria muerte prematura” de su madre.

“Este caso histórico es un resultado muy positivo no solo para la familia Sweeney, sino también para todos los escoceses que luchan para garantizar que se haga justicia a quienes padecen enfermedades relacionadas con el asbesto”, reconoció Nicola Macara, abogado defensor de la familia.

FUENTE: Rumbos Digital

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