Policiales

Los Reyna viajaron en colectivo para saber cuál es su futuro

La Gaceta / Foto de Inés Quinteros Orio.

Llegaron a los Tribunales Federales en un ómnibus de línea porque no contaban con una unidad de traslado.

Después de un tiempo de espera, a todos los integrantes del Clan Reyna les confirmaron que seguirán detenidos por una causa de drogas y que sufrirán un millonario embargo.

Después de haber completado el trámite volvieron a sus lugares de encierro en el peor viaje en colectivo de sus vidas.

En junio, personal de la División Antidrogas Tucumán de la Policía Federal, por una investigación dirigida por el fiscal Pablo Camuña y autorizada por el juez federal Daniel Bejas; logró desarticular un grupo que habría montado una red dedicada al narcomenudeo que operaba en el barrio Juan XXIII (“La Bombilla”) y Manantial Sur.

Investigación federal

Ese fue el cierre perfecto de una importante investigación en la que también se detuvo a los proveedores de marihuana.

Bejas le dio la razón a la pesquisa desarrollada por Camuña y le dictó la prisión preventiva a Mario “El Mono” Reyna, a su pareja Lorena Herrera y a su hermana Paola Juárez.

A los tres, que los consideró líderes de la organización, les ordenó un embargo de $1 millón a cada uno.

También deberán continuar detenidos hasta que se realice el juicio en su contra Nancy Beatriz Molina, Lourdes Estefanía Salazar, Mercedes del Valle y Elena Beatriz Juárez, María Celia Molina, Pamela Elizabeth Bravo, Aldana Malena Cabrera y Juan Enrique Risso Patrón (también trabajaba en la Dirección de Higiene y Urbanismo de la municipalidad capitalina).

El Gordo Reyna

En esta lista también está “El Gordo”, el menor de 17 años que está acusado de tres homicidios.

No se le dicta la prisión preventiva, aunque seguirá procesado.

A cada uno de ellos se les embargará $300.000, según el fallo del jueves.

Falta Francisco Juárez, que fue el último en ser detenido.

La resolución judicial también alcanzó a los proveedores de marihuana. A Carlos Alejandro Sosa, el chamán de la banda que les decía cuándo debían trasladar la droga, su hijo Gustavo, que recibía la sustancia en Buenos Aires; y Jonatan Krujowski, el misionero que ingresaba la droga de Paraguay, también se les dictó la preventiva y se les trabó embargo por $300.000 a cada uno.

 

FUENTE: La Gaceta