Policiales

Trayán más complicado: presentaron pruebas y datos de cómo operaba la banda narco

Foto de diario La Gaceta

“Esto está todo armado. No hay nada en contra nuestra. La investigación es floja”. Esas fueron algunas de las frases que salieron de la boca de la mayoría de los integrantes de “La Banda de Trayán” antes de que comenzara el juicio por droga en su contra. Sin embargo, antes de que transcurrieran tres horas del debate, sus caras fueron desfigurándose. Los policías que investigaron el caso fueron aportando datos y pruebas sobre cómo habría operado el grupo acusado de dedicarse al narcotráfico.

Julio César Trayán, el ex empleado legislativo del oficialista Santiago Cano, fue señalado como uno de los socios de Ricardo Walter García, sospechados de ser líderes de la organización. En cuanto a la operatoria, los jefes de la División Antidrogas Córdoba de la Policía Federal señalaron que sospechan que adquirían cocaína en Bolivia a un tal “Mario” (nunca lo pudieron detener) y que la marihuana la importaban desde Paraguay con un nexo identificado como Carlos Straatman, que también está siendo enjuiciado.

El comisario Enrique Quinteros y el oficial principal Marcos Musto coincidieron en señalar que el grupo también tenía una conexión en Buenos Aires. Allí, según declararon, compraban precursores químicos a Carlos Casuso y a Jorge Saucedo. De este último también se sospecha que preparaba los vehículos del grupo para que trasladaran la droga.

La sorpresa se produjo con una revelación de los investigadores. Dijeron que Daniel García, hermano de los líderes, se había distanciado de sus parientes para iniciar negocios por su cuenta. “Cuando lo estábamos investigando descubrimos que ya había encontrado un cordobés que le compraría sustancias para vender en su quiosco”, indicó Musto.

Los pesquisas dijeron que los tucumanos traían la droga a la provincia, la acopiaban y la estiraban con los productos químicos. “No creo que hayan tenido la capacidad para cocinarla”, explicó Musto. Luego -dijo- la distribuían a nivel local, en Santiago del Estero, Córdoba, Buenos Aires y Chubut.

El origen de todo

Como si estuvieran relatando un cuento, los uniformados detallaron cómo llegaron a dar con “La Banda de Trayán”. Dijeron que desde una fiscalía federal de Santa Fe les enviaron documentación para que investigaran a grupos cordobeses que tenían vínculos con una organización de esa provincia que acababa de ser desarticulada.

“Empezamos a investigar y nos dimos cuenta de que mantenían comunicación con un proveedor al que le decían el ‘Ricky’ o el ‘Tucumano’. Identificamos el número y descubrimos que se trataba de Ricardo García. Después fuimos dando con los otros. Encontramos numerosos elementos para probar a qué se dedicabam”, explicó Quinteros.

Uno de los supuestos líderes de la organización no era un desconocido para los investigadores cordobeses. Ricardo García tenía antecedentes en la Justicia Federal de Córdoba. En septiembre de 2013 había sido detenido junto con otro tucumano, Juan Luis D’Andrea. Se les encontró 15 kilos de cocaína de máxima pureza y siete kilos de pasta base para que fuese “estirada”. Sin embargo, en el mismo mes de 2014 fue sobreseído junto con el resto de los integrantes de esa banda. El juez Ricardo Bustos Fierro entendió que el operativo que derivó en sus arrestos había sido armado ilegalmente por Juan “El Francés” Viernes, un informante de la policía cordobesa y supuesto espía del Ejército.

El debate continuará hoy.

Fuente La Gaceta