Deportes

Darío contó cómo se escapó del Centro de Salud para ir a ver a Atlético

Imagen - El Tucumano

Darío Díaz es el hincha de Atlético Tucumán cuya imagen se viralizó por todo el mundo del fútbol al aparecer en el Monumental en silla de ruedas y con un suero. Las cámaras de Fox Sports lo captaron y él mandó un saludo que se vio en todas partes.

Lo cierto es que Darío se escapó del hospital Centro de Salud para ver al Decano ante Atlético Nacional de Medellín por la Copa Libertadores.

Me entró una adrenalina en el cuerpo que ni te explico, compadre. Empecé a moverme en la cama, a pensar cómo hacer para escaparme del hospital. Y armé un plan“, le contó el fanático al sitio web El Tucumano.

Y siguió, “Le mandé un mensaje a mi hermano Esteban Joaquín: ‘Loco, pasame a buscar. Vamos a la cancha. No me puedo quedar acá’, le dijo. Pero el tema es cómo me escapaba. Me he encintado toda la manguera y me la pegué en el cuerpo. Lo importante era que no se me viera el suero entonces agarré el camperón, me puse la capucha y vi por dónde podía salir. Intenté por adelante, pero no se podía. Me estaban relojeando. Entonces intenté por la Guardia. Le dije al policía que me iba a fumar un cigarro a la vereda“.

Así fue el plan para escapar del nosocomio. Pero Darío también contó cómo entró a la cancha.

Mi hermano es discapacitado y pasamos con su pase. Eso fue fundamental porque no me revisaron. Si se llegan a dar cuenta que estoy con el suero, no me iban a dejar entrar y yo me iba a quedar con todas las ganas de vivir esa fiesta“, aseguró.

Mientras Darío, alambrado de por medio, le contaba a un productor de la televisión cómo había llegado y le mostraba el suero, la familia empezó a recibir mensajes: su madre Rosario Ferreyra, sus hijos Enzo Ignacio y Darío Yutiel, los amigos del 120 Viviendas, los pacientes de la Sala 15, sector 1, los fieles de la Iglesia Jesús Manantial de Agua Viva, a su primo Esteban Barrera de la Peña Locura Total Alderetes, a todos: “Darío se escapó y está en la cancha de Atlético“. Al doctor Miguel González, director del Hospital Centro de Salud, también le llega el dato. Y declarará a LV12: “Tenemos videos institucionales que muestran cómo con una camperainflable con capucha, el paciente se escapa del hospital, está internado para una intervención quirúrgica“. Lo que no se vio en las cámaras es lo que hizo el hincha después del partido.

Cuando salí de la cancha le metí un chori“, se sincera Darío, luego de seis horas de operación, con un clavo de titanio desde el talón hasta la rodilla. Y en lo que quizás sea la peor pregunta de esta nota, responde: “¿Que cómo lo he pedido al choripán? ¿¡Cómo lo voy a pedir!? Y como se come, papá: criollo con mucho picante, en el puesto de Jorgito Cruz, bien aceitoso, los mejores de la cancha, lejos“, se ríe Darío, quien con la panza llena y el corazón contento volvió aquella noche al Centro de Salud y tuvo que enfrentarse con los doctores: “Me retaron los médicos, me dijeron que cómo podía hacer una cosa así, que mirá si me pasaba algo. Les pedí disculpas de corazón, pero no me podía quedar en el hospital esa noche. Tenía que ir a ver a Atlético. Y para descomprimir le dije al Director del Centro de Salud: ‘Si quiere escaparse algún día, le explico cómo“.