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Lanatta afirmó que Aníbal Fernández fue “el ideólogo del triple crimen”

Martín Lanatta, condenado a perpetua por el triple crimen de la efedrina, ahora juzgado junto a su hermano Cristian y Víctor Schillaci, por el intento de fuga del penal de General Alvear volvió a vincular al ex jefe de Gabinete nacional Aníbal Fernández con esos homicidios y por ese escape, se presume que esto último planeado para poner fin a las vidas de los tres durante el cinematográfico escape que mantuvo en vilo al país durante dos semanas en diciembre de 2015, a los pocos días de la asunción de María Eugenia Vidal como gobernadora bonaerense.

Ante el juez Juan José Ruiz, del Tribunal Oral en lo Criminal I de La Plata, el detenido declaró casi tres horas, para complementar su primer relato del hecho, que inició el lunes pasado, en la primera audiencia del juicio. Con respecto a Fernández, dijo que fue el responsable intelectual del triple crimen de General Rodríguez.

El detenido aseveró que no recibió “ni un peso por la nota” que le hizo “Jorge Lanata” y le agradeció al periodista por la difusión. En tal sentido dijo que luego de esa nota las autoridades del penal le propusieron facilitarle la fuga a cambio de que se retractara de sus dichos en el programa “Periodismo para todos”.

Aseguró que el por entonces jefe del penal, Mario Bolo, y el segundo jefe, César Tolosa, le hicieron la propuesta.

El acusado declaró también que conocía a Fernández y que trabajaba para su mano derecha, el ex presidente del club Quilmes José Luis Meiszner, y que por entonces recaudaban hasta 10.000 dólares por trámites para “acceder a portaciones VIP de armas”, dinero que, explicó, “era para la corona”.

Lanatta expresó que cuando escaparon tenían esperando a la salida una camioneta, que según lo planeado los iba a llevar hasta un campo entre Alvear y Saladillo, donde “un helicóptero” los iba a rescatar. Según el procesado, cuando llegaron a ese lugar el chofer de la camioneta intentó por handie comunicarse con el helicóptero, pero la aeronave nunca llegó.

En ese momento se cruzaron en el camino dos autos, de uno de los cuales bajó “un tal Maximiliano”, relató Lanatta, quien identificó a este sujeto como “uno de los asesinos de General Rodríguez”. Admitió que en ese momento se dio cuenta de que sus vidas estaban en peligro.

Luego narró que su hermano Cristian tomó el volante de la camioneta, “salieron arando” y lograron escapar. “Fue una carrera hacia la libertad hasta el helicóptero, pero no llegó nunca y así iniciamos otra contra la muerte”, comentó.

En su primera declaración en este juicio, que se realiza en medio de un gran operativo de seguridad, en la planta baja de los tribunales del fuero penal platense de 8 y 57, Martín Lanatta reiteró su inocencia en el triple crimen y que fue víctima de un complot, acusando de la situación a Fernández, al por entonces gobernador bonaerense Daniel Scioli y a otros ex funcionarios de ese gobierno.

Dijo que fue usado políticamente y condenado a perpetua por el triple crimen por “una mano negra”, en “tiempo récord de sentencia firme”, y que se “violaron derechos y garantías del proceso”.

En este juicio, anteayer un penitenciario se quebró y declaró que estaba de guardia sin armas porque es “Testigo de Jehová”.

Ayer un agente penitenciario de carrera, que trabaja en el penal de Alvear reconoció que fue una negligencia muy grande dejar para la fecha de la fuga a cadetes recién recibidos en puestos claves del penal.

El testigo aseguró que a él, dos semanas antes del hecho, lo relevaron de su puesto y lo enviaron a trabajar a otro lado, a través de un correo electrónico, desde la administración del Servicio penitenciario bonaerense.

FUENTE: El Día