Sociedad

La rehabilitación de la iglesia San Francisco demandará un tiempo prolongado

El 18 de agosto pasado, la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán decidió clausurar preventivamente la iglesia San Francisco.

La comunidad franciscana espera con ansiedad que se rehabilite una parte del templo de San Francisco. Sin embargo, desde el Estado provincial y municipal consideran que no será un trámite sencillo; en especial para garantizar que no vaya a ceder alguna parte de la estructura. “No hay que alarmar, pero sí hay que tener todos los recaudos del caso”, afirmó Luis Lobo Chaklián, Subsecretario de planificación Urbana de la Municipalidad de la capital.

El funcionario se reunió con el fray Fernando Lapierre, representante de la comunidad franciscana. Lobo Chaklián explicó los pasos que deben seguir antes de comenzar a realizar los trabajos de reparación y mantenimiento del viejo edificio.

“Tienen que solicitar un permiso al municipio para que se habilite el inicio de obras -dijo Lobo Chaklián-; pero también hemos recomendado que se busque a los técnicos más idóneos para esa tarea, porque esto es un monumento nacional, no es el techo de una vivienda”, advirtió.

El 18 de agosto pasado, la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán decidió clausurar preventivamente la iglesia San Francisco. Se instaló un vallado para evitar cualquier accidente, luego de que se desprendiera un pedazo de revoque de la fachada. También fue un trozo de escombro que impactó estruendosamente sobre el retablo de madera del altar mayor, a poco de empezar la misa.

La iglesia de San Francisco es una de las más antiguas de Tucumán. Fue escenario de celebraciones religiosas durante el Congreso que declaró la Independencia en 1816. También, su antiguo convento funcionó como hospital de heridos en 1812, cuando se produjo la batalla de Tucumán.

Tras la clausura, la capilla del Santísimo es el sitio donde se ofician las misas diarias de las 8, 19 y 20; y las dominicales de las 8, 10, 12 y 20. Debido al tiempo transcurrido, el fray Fernando Lapierre explicó que pretenden que se habilite otro sector del templo. Además detalló que todavía no se sabe cuánto es el presupuesto para ejecutar las obras.

Para colmo, con los vaivenes de la economía, nadie puede asegurar los precios de los materiales y de la mano de obra. El vallado que rodea el ingreso principal, por calle 25 de Mayo, seguirá por un tiempo prolongado, según las estimaciones oficiales.

A nivel nacional siguen las gestiones para intentar acelerar los tiempos y recuperar el sector clausurado. La senadora nacional Silvia Elías de Pérez mantuvo reuniones con distintas reparticiones de la Nación, como Patrimonio Histórico, y el ministerio del Interior y Culto. “Desde Tucumán se envió la evaluación y el detalle de las obras que se necesitan para que el templo pueda ser rehabilitado -precisó Elías de Pérez-. Ahora estuve en contacto con Patrimonio Histórico, estamos golpeando todas las puertas para que se destrabe y conseguir el dinero para la reapertura”, agregó.

Según explicó la senadora tucumana, la dirección de Planificación de Obras del Ministerio del Interior ya tiene en sus manos el plan para las reparaciones básicas. Uno de los más esperanzados en que “el trámite burocrático” se resuelva rápido es el fray Lapierre. “Hay cuestiones urgentes y por eso tenemos que trabajar en forma conjunta entre Nación, Provincia y Municipio para volver a dar misas en la nave central”, remarcó.

 

Fuente: La Gaceta