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Se afeitaba en el tren y se hizo viral, pero nadie conoce su triste historia

Muchas veces las cosas no son como parecen. A principios de semana un video que mostraba a un hombre afeitándose en un tren se viralizó en los Estados Unidos y, de inmediato, diferentes usuarios se burlaron de su accionar.

Sin embargo, la triste historia detrás de ese hombre salió a la luz, provocó que el video ya no pueda verse en Twitter e, incluso, generó una ola de donaciones para ayudarlo.

El hombre que se afeitaba en el tren se llama Anthony Torres, tiene 56 años, y recién había salido de un refugio para indigentes en Nueva York.

Al momento de ser filmado, Torres, que en los últimos dos años sufrió dos derrames cerebrales, se dirigía a la casa de su hermano con el sólo propósito de pedir una bolsa de dormir pasar la noche bajo un puente.

Se llevo a cabo durante el Foro latinoamericano de innovación financiera. El economista se despachó sobre su rol en el BCRA y el futuro del mundo de los pagos digitales.

Durante la filmación, Torres tiró al suelo del coche la espuma que le quedaba en la cuchilla de afeitar.

A partir de su reacción diferentes usuarios lo tildaron de “animal”, “desagradable”, y hasta “haragán”.

El hombre dialogó con agencia AP y contó que simplemente trataba de no lucir como un desamparado cuando llegara a la casa de su hermano y que jamás se dio cuenta que otro pasajero lo grababa. La historia también apareció en The Washington Post.

Para pagarse el viaje desde la estación de la Avenida Pensilvania, en Manhattan, hasta Trenton, en Nueva Jersey, le había pedido el dinero a otro hermano.

Torres reconoció que el video lo sorprendió en un momento vulnerable, contó que “se quedó asombrado” cuando supo que estaba circulando en internet, y admitió que quedó “algo contrariado” por los comentarios de muchas personas.

“Nunca pensé que se haría viral y la gente se burlaría de mí. No quiero decirle a todo el mundo que soy desamparado, dejar que todos lo sepan. Por eso me estaba afeitando. Quería lucir presentable y me afeitaba ahí porque no me dio tiempo para asearme antes de salir del refugio”, añadió.

La palabra de sus hermanos

Thomas Torres, de 57 años, es el hermano a cuya casa en Nueva Jersey se dirigía Anthony. Contó que eran cuatro hijos de una familia pobre criados en una granja de Hammonton, en el mismo estado, pero cerca de la ciudad de Filadelfia.

Desde hace varios años, Anthony trabajó en diferentes lugares para ganarse la vida, desde la construcción hasta guardia de seguridad en casinos. En todas las ocasiones, se mudó donde le ofrecieran empleo, mientras vivía en hoteles o dormía en estaciones de ómnibus.

“Lo siento por él, lleva tantos años viviendo así. No fue precavido con su dinero, y no le preocupan las consecuencias de sus acciones. Para él era normal lo que estaba haciendo. No lo hace por mortificar ni porque esté tratando de llamar la atención”, expresó su hermano mayor, al referirse al acto de afeitarse en un tren.

Solidaridad

Tras conocerse la historia, se abrió una cuenta en GoFundMe -una plataforma de crowdfunding con fines de lucro- para recaudar donaciones para Anthony Torres. El objetivo es alcanzar los US$ 35.000 y ya rondaba los US$ 29.000 en la mañana del miércoles.

Por su parte, Pete Bentivegna, encargado de subir el video a su cuenta de Twitter borró la publicación tras recibir cataratas de comentarios.

Pete apenas había tuiteado: “He estado viajando por casi 20 años en esta línea y esto es una de las cosas más extrañas que he visto”.

Además, remarcó que “nunca pretendí hacer ningún daño al grabar y publicar el video”. “Hubo un gran interés en obtener los derechos del video y todas las ganancias recaudadas serán para Anthony Torres y su familia”, completó.

Hasta antes que lo retiraran, el video tuvo casi tres millones de reproducciones en Twitter.

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