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Este es el primer país que desaparecerá por el cambio climático

En la inmensidad del Pacífico Sur, casi a medio camino entre la Polinesuia y Hawai, hay un país compuesto por 33 atolones y una isla volcánica. Su nombre es República de Kiribati, se independizó del Reino Unido en 1979 y tiene poco más de 105.000 habitantes.

Uno de sus atolones es famoso: Kiritimati (Isla Christmas), que no sólo es el atolón más grande del mundo sino, además, el primer lugar poblado del planeta en dar la vuelta al calendario cada año. Es decir, el primero en recibir el año nuevo cada 1° de enero.

Uno de los atolones que forman Kiribati. La altura máxima es de solo 2m sobre el nivel del mar, por lo que están en serio peligro de desaparecer bajo las aguas.

A pesar de la belleza de sus paisajes, sus playas y aguas transparentes, Kiribati es uno de los países menos visitados del mundo, acaso por las dificultades para llegar. Y ahora enfrenta una amenaza grave: podría convertirse, en pocos años, en el primer país en desaparecer bajo las aguas del océano. Sus 105.000 habitantes pasarían a engrosar la lista de 1.000 millones de desplazados climáticos que, se calcula, habrá en el año 2050.

Sucede que Kiribati, además de ser una de las naciones menos desarrolladas del mundo, es también una de las más vulnerables al incremento en el nivel del mar y la intensificación de los ciclones tropicales. El punto más alto de la mayoría de las islas se encuentra a solo 2 metros sobre el nivel del mar, y no es raro que muchas casas y comercios sufran inundaciones estacionales.

Vista aérea de Tarawa, el principal centro urbano del archipiélago, con unos 40.000 habitantes.

La temporada de lluvias es más extrema que nunca. Esta es la realidad de la vida en una isla pequeña a medida que cambia el clima”, explicó al diario The Guardian la coordinadora nacional de la Red de Acción Climática para Kiribati, Pelenise Alofa.

Ya hace casi 20 años, en 1989, la ONU vaticinaba el futuro del país. De hecho, dos de sus atolones, Tebua y Abanuea, ya desaparecieron bajo las aguas. Afortunadamente, estaban deshabitados. El ex presidente Anote Tong llevó a cabo una intensa campaña internacional para concientizar sobre la amenaza a su país, y entre otras medidas, pidió ayuda a estados cercanos como Australia y Nueva Zelanda. Esta última se comprometió a recibir cada año a 75 habitantes, otorgándoles un permiso de trabajo.

Nueva Zelanda aceptó recibir cada año a 75 habitantes, otorgándoles una visa de trabajo (Getty Images).

Actualmente el país se divide administrativamente en tres sectores, según los tres archipiélagos que lo forman: islas Gilbert (16 atolones situados a unos 1.500 km al norte de las islas Fiyi), islas de la Línea (8 atolones y un arrecife, a unos 3.300 km al este de las islas Gilbert) e islas Fénix (8 atolones e islas coralinas, unos 1.800 km al sudeste de las Gilbert). También está la isla de Banaba (deshabitada), a medio camino entre Nauru y las Gilbert.

El país es una república parlamentaria, y en 2016 ganó las elecciones Taneti Maamau, quien puso énfasis en potenciar la pesca y el turismo, en la que es una de las cinco naciones más visitadas del mundo. En gran parte, debido a su aislamiento: la única forma de llegar es por avión: Air Kiribati conecta con BrisbaneAustralia, una vez a la semana, pasando por Honiara (Islas Salomón) y Nauru. Es operado en conjunto con Fly Solomons, y cuesta alrededor de US$ 900 ida y vuelta.

Con 105.000 habitantes, Kiribati es uno de los países menos visitados del mundo (Getty Images).

La otra línea que conecta Kiribati con Brisbane es Nauru Airlines, que hace el vuelo Brisbane-Nauru-Tarawa por unos Us$ 1.200 ida y vuelta. Desde Fiji también vuela Fiji Airways: Nadi-Tarawa, ida y vuelta, US$ 800.

En Tarawa se consigue alojamiento (bueno pero sin lujos) por US$ 48 la habitación doble en el hotel Fema Lodge o en los apartamentos Tarati. También en el Green-Eco Hotel Kiribati, en el atolón de Abemama.

Se puede iobtener información en dos webs oficiales:
www.visit-kiribati.com
​www.kiribatitourism.gov.ki

FUENTE: Clarín