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Disparidad de géneros: las ligaduras de trompas multiplican por veinte a las vasectomías

Durante 2017, 870 mujeres y 40 hombres se sometieron a cirugías contraceptivas. Especialistas aseguran que el machismo y la falta de información influyen en la diferencia.

El urólogo Nicolás Figueroa, manifestó : “A nivel mundial la tasa relación entre ligadura de trompas y vasectomía es de 20 a 1 y esto tiene una explicación: el mundo, en general, es machista y la carga sobre la planificación familiar y los métodos anticonceptivos siempre corre a cargo de la mujer. Entonces cambiar ese concepto y, en cierta forma, poner a los dos sexos al mismo nivel cuesta muchísimo. El concepto general es que el hombre trabaja y es la producción para el hogar y todo lo que tiene que ver con actividades familiares y salud cae sobre la mujer”.

La ley 26.130 de anticoncepción quirúrgica, promulgada en 2006, establece que toda persona mayor de edad tiene derecho a acceder a las prácticas denominadas “ligadura de trompas de Falopio” y “ligadura de conductos deferentes o vasectomía” en los servicios del sistema de salud.

“La población que acude para la vasectomía es heterogénea. La característica etaria, a partir de las consultas que tenemos, tiene que ver con más gente joven”, sostuvo el médico.

Los pacientes que solicitaron la vasectomía esgrimieron diferentes criterios o requerimientos relacionados a lo económico o lo social que los motivaron a tomar la decisión.

El profesional aseguró, sin embargo, que las consultas por parte de los varones van en aumento. “De a poco, se van animando a venir más hombres. Se está instalando en la sociedad salteña esta posibilidad para la planificación familiar, lo cual es sumamente positivo. La vasectomía es una práctica superaccesible, sencilla, ambulatoria, con baja tasa de complicaciones y alto nivel de efectividad”, expresó Figueroa.

De los pacientes que asistieron al hospital por una vasectomía, muchos expresaron que tienen familias numerosas o que enfrentan una situación laboral complicada.

“También hay hombres que no tienen formalizada la unión con su pareja. De hecho, vienen con antecedentes de varias parejas previas e hijos con ellas. Por otra parte, están los hombres que ya tienen su vida consolidada en estructura familiar, cobertura médica, trabajo pero quieren en forma concreta cerrar su calidad de vida. También viene mucha gente con obras sociales, debido a que es una práctica que implica adicionales del usuario, entonces acuden al hospital por este servicio”, explicó el especialista.

“A este tema lo tratamos en una revisión bibliográfica durante un encuentro de la Sociedad Argentina de Urología, en el que también presentamos datos de un relevamiento que hicimos durante cinco años. Pudimos constatar que somos una de las instituciones con más número de vasectomías registradas”, añadió Figueroa.

Mitos

Aún falta difusión. “La vasectomía no está ampliamente difundida y todavía hay mucha mitología en la sociedad en torno de ella. Muchos hombres creen que si se hacen la vasectomía van a perder su virilidad y sus condiciones o potenciales sexuales lo cual es un error garrafal porque lo único que se hace con el procedimiento es interrumpir el pasaje de espermatozoides. Todo lo que tiene que ver con la condición sexual y función hormonal no se toca. No se está “castrando” al paciente. En 2016, la mayoría de la población manejaba datos sobre vasectomía basada en lo que le comentaban sus amistades y lo que veían en internet. Son dos puntos negativos”, planteó Figueroa.

En el hospital funciona también el programa de Planificación Familiar y se dictan charlas.

El médico definió a la vasectomía como una forma de “colaborar con la salud de la mujer”. “Hoy por hoy, cada vez más, se entiende el papel del hombre en la familia y fundamentalmente en la planificación familiar, que sabemos que es compartida. Tendría que haber un 50 y un 50% de responsabilidad. El hombre tiene accesibilidad y es importante que acuda para equilibrar estas cifras y que desaparezca esta brecha que asusta”, afirmó.

La cirugía

Muchos de los usuarios que acuden a los consultorios de urología van en búsqueda de información para luego discutir con su pareja cuál es el momento oportuno para la cirugía. Otros van decididos porque ya contaban con asesoramiento previo. Una vez que el paciente tomó la decisión, los médicos le explican minuciosamente el método y debe firmar el consentimiento informado, es decir, una declaración en la que consta todo lo dialogado en la consulta médica y expresa su deseo de someterse a la cirugía. La vasectomía es un procedimiento quirúrgico ambulatorio, bajo anestesia local y mínimamente invasivo, durante el cual el urólogo busca identificar el conducto deferente que es el puente entre el testículo y la próstata. La intervención consiste en cortar ese conducto para que los espermatozoides no lleguen a la próstata.

Fuente: El Tribuno