Policiales

Lejos de la calma: se intensifica la escalada de violencia en Tucumán

En este fin de semana se registraron cinco homicidios. Pero la jornada más luctuosa fue la de ayer: se habrían cometido al menos tres crímenes en menos de 10 horas. En lo que va del año a 99 tucumanos les arrebataron la vida, apenas 13 menos que todo el 2017, de acuerdo a los datos del Ministerio Público Fiscal.

El hecho más fuerte se produjo en la ciudad de Alderetes. Cerca de las 16, Martín Blanco, de 22 años, transitaba en su moto por 20 de Junio y Pasaje Moreno. Al llegar a esa esquina recibió dos disparos (uno en el pie y otro en el pecho). Fue trasladado hasta el Policlínico de Banda del Río Salí, donde murió. En cuestión de minutos, al lugar arribaron varios familiares. Sólo uno de ellos quiso hacer declaraciones. Contó que el joven de 22 años dejó de participar de un almuerzo familiar para ir a jugar a la pelota en El Corte, de esa ciudad. Y que en el camino fue interceptado por desconocidos que lo mataron para robarle la moto.

Personal de la División Homicidios, al mando de los comisarios Diego Bernachi y Jorge Dip, con colaboración del personal de la comisaría de la zona dirigidos por el comisario Carlos Ruiz, comenzaron a indagar sobre el caso. Las primeras versiones que encontraron no coinciden con la versión que dio la familia.

Los vecinos del lugar dijeron que a esa hora no hubo ningún incidente. Aclararon además que habría sido un allegado de la víctima el que retiró la moto del lugar y no los asaltantes.

Además, los pesquisas habrían confirmado que la víctima tenido antecedentes por robo. Entonces no descartan que el joven haya sido ultimado por una persona a la que pretendió asaltar. El único indicio que encontraron fue una vaina de un arma calibre 22.

En La Ramada se produjo el hecho más misterioso de los dos. Allí fue golpeado salvajemente un hombre de 96 años. Cuando lo trasladaban hasta la capital, el chofer de la ambulancia que lo trasladó decidió detenerse en el Caps de Alderetes porque observó que el cuadro del paciente se agravaba. Los médicos del centro asistencial no pudieron hacer nada y el hombre terminó falleciendo.

La víctima, identificada como Carlos Vital Mamaní, vivía junto a su esposa de 86 años en El Mastil, Burruyacu. Su nuera, Samanta Villagra se presentó en el domicilio de la pareja de ancianos y encontró al hombre al costado de la cama, sin conocimiento. Pidió ayuda y fue asistida por los vecinos. Entre todos cargaron al hombre y lo trasladaron hasta la capital. La compañera del fallecido dijo que no sabía qué era lo que había ocurrido y que era probable que se haya caído de la cama.

Sin embargo, los médicos que atendieron Mamaní avisaron a la Policía, ya que se encontraron con un cuadro sospechoso. Los peritos de la Policía confirmaron el diagnóstico de los médicos: al anciano lo mataron a golpes. Hasta el cierre de esta edición, personal de Homicidios se encontraba en esa localidad tratando de establecer qué había sucedido en esa casa. Hasta el momento manejan dos hipótesis: que fue golpeado en un altercado o fue atacado por desconocidos que intentaron robarle.

En La Costanera

La Policía busca al principal sospechoso de haber asesinado de una puñalada en el pecho a un joven de 24 años, ayer a las 8, en La Costanera.

Al parecer, Víctor Manuel Lezcano habría estado consumiendo bebidas alcohólicas con un amigo. Por razones que se tratan de establecer, hubo una discusión que terminó con el ataque de la víctima. En un primer momento, los allegados al fallecido acusaron a la pareja del crimen, pero esa versión fue rápidamente descartada.

Fuente La Gaceta