Política

Los políticos ya están en campaña, aunque no sepan con qué partido o para cuál cargo

Faltan aún muchos, muchísimos días para las elecciones provinciales. Y se sabe a la luz de los acontecimientos que esos días transcurrirán en un contexto social muy complejo.

Los tucumanos vivimos sumidos en el miedo creciente que genera la inseguridad, alimentada por la proliferación de los robos y los enfrentamientos callejeros de bandas de narcos.

Esto nos hace temer por nuestros bienes, menguados al ritmo de una crisis económica que redujo notablemente el poder adquisitivo, cuando no por nuestras vidas, igual de devaluadas en la consideración de los criminales que pululan por las calles.

Agenda aparte

Pero nada de esto parece alterar la agenda de los políticos, empecinados en adelantarse al calendario, como si ser los primeros en salir les garantizara cierta ventaja en la consideración del electorado.

Así lo dejan en claro las campañas de publicidad gráfica que, en las últimas horas, llenaron las paredes de la ciudad de costosos afiches que muestran rostros optimistas y sonrientes.

Con promesas de un Tucumán “más seguro y con mas oportunidades”, o arengas para que “hagamos juntos Tucumán”, tres funcionarios se anticiparon por mucho a la puja electoral que se vendrá.

Por la vuelta

Los afiches de José Alperovich eran de esperarse, teniendo en cuenta su reciente lanzamiento como candidato a gobernador por fuera del Partido Justicialista.

Lo llamativo es que la imagen no está acompañada por el logo de alguna agrupación política que vaya a sustentar su postulación, algo que claramente deberá definirse pronto.

Por la Capital

Mucho más escueta en sus enunciados, la secretaria General de la Gobernación Carolina Vargas Aignasse prescinde de sus apellidos para mostrarse sonriente junto a su nombre y el cargo al que aspira.

La funcionaria quiere ser “intendenta” de San Miguel de Tucumán, ambición que sostiene con el hasttag #HayFuturo y respalda con la fórmula infaltable: Manzur-Jaldo.

Por si acaso

Tal vez el caso más curioso, hasta ahora, sea el del legislador Alberto Colombres Garmendia, quien también salió a la calle con afiches en los que promete seguridad y oportunidades.

Lo sorprendente es que no aclara desde qué cargo cumplirá tan seductoras promesas, ya que el intimista “Tito Colombres Garmendia 2019” no da ninguna pista del cargo para el que se postulará.

Impedido de ser una vez más legislador, sus alternativas se ven aún más acotadas porque, aunque se habilitaron las dobles candidaturas, el votó en contra de avalar esa triquiñuela política.

Marquesina

Es de esperar que, tras esta primera avanzada de aspiraciones políticas reveladas con notable visibilidad y a un alto costo monetario, el ejemplo cunda y la ciudad se vuelva una gran marquesina electoral.

Habrá que agudizar la vista. Tal vez entre tantas promesas, arengas y hashtags, alguien sorprende con alguna fórmula que aporte una solución a la zozobra cotidiana del tucumano, sin necesidad de esperar hasta las elecciones.

Porque si quien se postula no sabe como hacerlo, entonces para que lo haría, y si lo sabe, entonces que sentido tiene esperar.