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El Gobierno intenta ‘democratizar’ el transporte ferroviario de cargas

“Acceso abierto” y “esquema de separación vertical” son las claves del nuevo sistema que el Gobierno busca concretar con el objetivo de que más operadores ingresen a la red ferroviaria de cargas del país y, así, se lograr la máxima utilización de la capacidad disponible de este sistema de transporte, algo de lo que hoy se está lejos.

Para ello resolvió reglamentar la Ley 27.312 a través del Decreto 1027/2018, publicado en el Boletín Oficial. La norma pone en marcha del sistema de “acceso abierto a los trenes de carga” que busca mayor equidad en el acceso a la red ferroviaria para, de esta forma, bajar los costos logísticos del transporte en la cadena productiva y el desarrollo de las economías regionales.

Según explicaron desde el Ministerio de Transporte, el nuevo sistema “permitirá que más operadores de trenes puedan brindar servicios de transporte y logística en alrededor de 10.000 kilómetros de vías que están siendo renovadas y se irán renovando progresivamente. Este proceso generará 70.000 empleos“.

Para avanzar en este plan de “democratización” del transporte de carga, el Estado implementará un esquema de “separación vertical” que consiste en la separación total entre el administrador de la infraestructura y los operadores del transporte ferroviario.

En ese esquema jugará un papel central la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado (ADIF), que tiene a su cargo la gestión y el mantenimiento de las vías, y que cuenta con talleres y terminales de carga y descarga.

Dado que gran parte de la infraestructura ferroviaria se encuentra en estado de deterioro, desde la cartera que encabeza Guillermo Dietrich esperan atraer “inversiones por u$s 9000 millones para renovar 9850 kilómetros de vías” que presentan dificultades operativas.

La ADIF fijará el canon por el uso de la infraestructura así como la asignación de ventanas de paso, como se denomina a las autorizaciones de uso de vía, que en el esquema actual han sido objeto de arbitrariedades.

Quintuplicar el potencial de carga

Con la entrada en vigencia del nuevo sistema, que debería comenzar a funcionar en 2023, el Gobierno estima que podrá “quintuplicar el potencial de carga del sistema ferroviario en los próximos 15 años”.

Desde Transporte informaron que en 2015 el tren de cargas transportó 18,4 millones de toneladas, uno de sus niveles históricos más bajo. Con el esquema de acceso abierto proyectan llevar la capacidad del sistema a 97,9 millones de toneladas para 2031.

“Crecerá la cantidad de carga, pero también la variedad de productos y las condiciones operativas para ampliar el volumen”, explicaron. Las ramas de la agroindustria y la construcción serían más impactadas por estos cambios.

De hecho, el Gobierno ya inició en octubre obras de renovación en 120 kilómetros de vías que atraviesan las provincias de Tucumán, Santiago del Estero y Salta. Estos trabajos pondrán en marcha un ramal por el que no circulaban trenes desde hace 30 años. La inversión total es de $ 3000 millones.

La transición

El nuevo sistema se suma a las inversiones que está ejecutando el Ministerio de Transporte para reactivar el tren de cargas en el país. Actualmente, con una inversión de u$s 2900 millones, se está renovando el Belgrano Cargas, con 590 kilómetros de vías nuevas finalizados, otros 425 con obras en ejecución y 300 adjudicados, y la compra de 3500 vagones y 156 locomotoras para los ferrocarriles Belgrano, San Martìn y Urquiza.

A esto se suman $ 31.800 millones de inversiones privadas en el sistema, incrementando en 5 millones de toneladas la capacidad de carga y descarga en la red.

Además, el Gobierno lanzó el proyecto de participación público privada para la renovación del Tren Norpatagónico, que permitirá reducir los costos para el desarrollo de las economías del norte de la Patagonia y se proyecta como el primer corredor bajo esta modalidad.

Se trata de una inversión de u$s 780 millones de dólares para intervenir 700 kilómetros de vías entre Bahía Blanca y Añelo, en la provincia de Neuquén, el tren impulsará el desarrollo de Vaca Muerta y la sustentabilidad energética, y también el crecimiento de las economías regionales de toda la traza con la reducción a la mitad de los costos logísticos.

Será una nueva opción de transporte eficiente para los insumos necesarios para el yacimiento de petróleo y gas no convencional, como arena, cemento, tubos, baritina, cabezales y tubulares para armar el pozo, y también otros productos regionales como alimento balanceado, productos de retail, de minería o fruta del Alto Valle.

El sistema abierto en otros países

Este sistema de acceso abierto ya se implementó exitosamente en otros países como Australia, Alemania y el Reino Unido.

En esos países, tras la puesta en marcha del nuevo mecanismo, la participación del ferrocarril en el volumen total de cargas transportadas se incrementó en un 5% en los dos primeros países y en un 4% en el segundo; mientras que al mismo tiempo se redujeron las tarifas por el servicio en un 36, 13 y 3% respectivamente para cada país.

FUENTE: Cronista

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