Policiales

Detuvieron a Jorge Giménez por falso testimonio y por posible participación en el crimen de Paulina Lebbos

Luego de las contradicciones en la declaración de tres amigos y vecinos de César Soto en el marco de una nueva audiencia del juicio por el crimen de la estudiante, uno de ellos: Jorge Gimenez, fue detenido  por falso testimonio y por posible participación en el crimen de Paulina Lebbos.

En su testimonio Jorge Giménez explicó que el sábado 25 no fue a trabajar porque había conseguido un permiso especial para concurrir a una fiesta en Burruyacu. “Fuimos con un amigo en moto”, dijo el testigo, descartando de plano la versión de Soto de que esa madrugada habían vuelto a juntos al edificio donde ambos vivían.

Además, dos de los tres testigos dijeron cuál fue la actitud que tuvo la ex pareja de Paulina luego de su desaparición. Giménez dijo que el domingo se presentó Alberto Lebbos para averiguar de Paulina porque estaba desaparecida y que después de haber salido del bar donde ambos trabajaban fueron a tomar una cerveza. Arroyo agregó que el 27 a la madrugada César se presentó en su casa para preguntar por Paulina. “Estaba muy tranquilo”, señaló.Giménez comenzó a dudar cuando el fiscal de Cámara, Carlos Saltor, lo comenzó a indagar sobre las llamadas telefónicas que realizó a la víctima el día que desapareció. “Éramos muy amigos y siempre la llamaba; no había nada extraño”, comentó. El interrogatorio siguió así:

– Saltor: ¿A usted le gustaba Paulina?

– Giménez: No.

– Saltor ¿Le resultaba provocativa por cómo se vestía?

– Giménez: Es cierto que se vestía con polleras cortitas y puperitas, pero en mí no provocaba nada.

– Saltor: ¿Acosaba a Paulina?

– Giménez: No, nada que ver. Éramos amigos.

Saltor, en ese mismo momento, logró que el tribunal lo autorizara a analizar una lista de llamadas telefónicas en la que queda demostrado que el 25 de febrero, desde el celular del padre de Giménez, él la llamó al menos cuatro veces en menos de cinco minutos. “Vuelvo a decir que con Paulina éramos amigos y siempre la llamaba”, insistió.

– Saltor: ¿Considera que Paulina bailaba de manera provocativa?

– Giménez: No sé, creo que bailaba normal.

Saltor volvió a leer una declaración previa donde el amigo de Soto aseguró que la manera de bailar la joven le generaba temor porque pensaba que podía generar problemas.

– Dante Ibáñez (presidente del tribunal): ¿Si Soto no se preocupaba por cómo bailaba ella, por qué lo haría usted?

– Giménez: Y puede ser porque alguien le podría decir algo y que eso derive en problemas.

Llamadas

El testigo volvió a tener problemas cuando después de negar conocer la localidad salteña de Aguaray, los fiscales le demostraron que desde el celular de su padre, Juan Pedro Giménez, se hicieron el 13 de enero de 2006 desde esa ciudad llamadas a los celulares de Paulina y de Soto. “No sé qué pudo haber pasado. Nunca estuve en esa ciudad”, comentó.

Saltor le consultó si podría haber sido su padre, camionero de profesión. “La verdad es que no puedo confirmarlo porque él trae hacienda viva de todos lados. No sé si ese fue un destino”, insistió. El fiscal le preguntó entonces si sabía si su padre podía haberla invitado a salir a Paulina. “No creo”, respondió. Hoy será interrogado por la querella y el resto de los defensores.

 

Fuente: La Gaceta