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Chocobar: “Muchas veces no puedo dormir, pero no me arrepiento de lo que hice”

El agente que mató a un ladrón, tras el brutal asalto contra un turista estadounidense en La Boca, dice que volvería a actuar “de la misma manera”.

Hace tres meses, los destinos de Joe Wolek (54), Juan Pablo Kukoc (18) y el policía Luis Oscar Chocobar (30) se cruzaron en La Boca y entonces ya nada fue igual. El primero, un turista estadounidense que paseaba por La Boca, recibió 10 puñaladas al ser atacado por Kukoc y otro cómplice que le quisieron robar la cámara. Wolek protagonizó una recuperación milagrosa en el Hospital Argerich. Kukoc, herido de bala por Chocobar, murió cuatro días después.

Con el turista de alta y de regreso en su país, la conmoción fue desplazada por la polémica que generó el procesamiento del policía, que estuvo detenido 72 horas. Lo acusan de “homicidio agravado por la utilización de un arma de fuego en exceso en el cumplimiento de un deber”.

Su accionar generó una fuerte división en la sociedad: algunos lo criticaron, pero muchos otros lo avalaron, entre ellos el presidente Mauricio Macri, quien lo recibió en Casa Rosada. Ahora, en una entrevista exclusiva con Clarín, dice que “volvería actuar de la misma manera”.

¿Cómo entraste a la Policía?

Hace tres años yo trabajaba en una empresa de jardinería, perdimos la concesión y nos echan a todos. Nos dejan sin trabajo y la nueva empresa tomó a los que nunca faltaban, entre ellos yo. Pero teníamos que empezar de cero, nos pagaban re poquito. Y yo siempre tenía mi sueño. Dije, “si estoy acá, voy a estar tres años más hasta acomodarme”. Y me postulé para entrar a la Policía Federal. Siempre quise ser policía. Justo vi un cartel, en La Boca, que decía: “Cruzá el puente y encontrá tu futuro”. Y yo sin conocer Avellaneda fui, cruce el puente y a los pocos días me estaban haciendo los estudios. Después me llamaron de la Policía Federal para hacer el psicotécnico y fui, lo hice. Pero yo en la Local ya tenía un pie adentro entonces me quedé allá. Cuando me llamaron de la Federal ya estaba cursando. No quise retroceder y empezar todo de nuevo.

¿Cómo fue la capacitación?

Para mí fue medio difícil por el tema de que por ahí te enseñaban las leyes, todas estas cosas y nunca tuve esa preparación en el colegio ni nada. Era algo nuevo para nosotros. Y era meterle pata, en lo físico también. Yo si bien trabajaba duro, no tenía la condición física que ellos necesitaban. Entonces también fue prepararme, después del horario de cursada quedarme con compañeros a practicar a hacer trote. A mí me costó bastante, mucho. Todos los muchachos jovencitos están en condiciones y yo iba a tener 30 años… es como que te quedás. Pero los profesores me veían que siempre quería mejorar. Hasta logré el sexto lugar corriendo… Siempre quise superarme. Hasta hoy que salen cursos y yo voy. Me fui hasta General Rodríguez a hacer el curso en el Centro Argentino de Seguridad (CAS). Siempre trato de estar en todo. Cuando se abrió para ser instructor de tiro en la universidad también fui. Los seis años que estuve en la fábrica sentía como que estaba apagado, trabajaba para comer y nada más. De mí no salía nada. En la Policía hay muchas ramas por seguir. Si uno se queda, no progresa. Hay muchas cosas por hacer. De repente tenés las oportunidades y las tenés que aprovechar y si no, te las tenés que hacer igual.

¿Sos instructor de tiro?

No me recibí. Me falta una materia para recibirme. Todavía tengo tiempo para hacerla.

¿Considerás que sos preciso tirando?

No al 100% pero sí hice muchas prácticas. Manejé armas largas, escopetas también, hice cursos para tiro al disco, todo. Tuve muchas capacitaciones. La misma Policía te exige que las tengas.

Luis Chocobar, a tres meses: "Muchas veces no puedo dormir, pero no me arrepiento de lo que hice"

El policía Luis Chocobar y su encuentro con Joe Wolek, el turista que fue atacado durante un asalto en La Boca.

¿Cuánto practicaron de tiro en la Escuela de Policía?

Nos dieron casi 200 tiros. Y cuando vas a los cursos te compras las vainas que querés, depende de tu economía. Siempre hay que separar un poquito para mejorar.

¿Cómo fueron tus primeros años como policía?

Creo que todo lo que vos aprendés como policía lo aprendés en la calle. Vos salís preparado para algo y, de repente, te das cuenta que es todo lo contrario porque la calle misma te enseña. La calle te va enseñando todo. Si vos entrás con vocación, todos los días aprendés algo nuevo. Cada procedimiento es diferente. Pero muchos entraron por el tema económico.

¿Te habías enfrentado a alguna situación difícil antes?

Situaciones difíciles hay muchísimas. Pero casi siempre, como nosotros trabajamos en conjunto con el CPC (Comando de Patrullas), si no llegaban nuestros móviles venían ellos. Al principio nos miraban como “estos pitufos”, hablando mal de nosotros, y después por la misma capa que usaban ellos ya nos empezaban a decir: “Gracias Policía Local” porque a veces tenían quilombo y los que estábamos al lado de ellos éramos nosotros. La misma sociedad de Avellaneda, cuando llegó la Policía Local, nos abrió los brazos porque nosotros estábamos en todas las esquinas. El CPC no tenía caminantes.

¿Te tocó intervenir en algún robo? ¿Hiciste detenciones?

Sí, en entraderas, robos. Lo más cotidiano es el motochorro, que roba rápido y se va por cualquier lado.

¿Antes del 8 de diciembre ya habías tenido que usar el arma alguna vez?

Nunca tuve un enfrentamiento armado, pero sí de ir a una casa, sacar el arma y esperar a que no se acerque nadie. Pero nunca le había disparado a nadie.

Fuente: Clarín