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Los sueldos superiores a $38.301 pagarán Ganancias

A partir del año que viene, un trabajador soltero que gane más de $38.301,85 netos y los casados con dos hijos que perciban $50,667,76 deberán pagar el Impuesto a las Ganancias.

La nueva escala fue difundida por el Ministerio de Producción y Trabajo, que informó que los salarios formales medidos a través del índice RIPTE, acumularon a octubre un incremento interanual del 28,29%. Ese indicador se utiliza para actualizar una vez por año el mínimo no imponible y las deducciones del impuesto a las Ganancias del año siguiente.

El aumento del Mínimo No Imponible para el 2019 estará muy por debajo de la inflación de este año”, explicó el tributarista Ezequiel Passarelli.

Passarelli indicó que el retraso del RIPTE frente a la inflación real genera problemas. “Las personas pagan impuesto según una escala progresiva. Lo que genera que, quien más gana, más impuesto paga. Es decir, un efecto sumamente racional, deseado y buscado”, explicó. Pero aclaró que “el problema está cuando, ante la falta de actualización o una actualización deficiente, todos pagan en escalas muy altas”.

Este año hubo una fuerte pérdida salarial -en promedio 20 puntos respecto de la suba de precios estimada en 48% – lo que incrementó el peso de este impuesto en el poder adquisitivo de los sueldos.

Durante años, el anterior gobierno de Cristina de Kirchner se negó a aplicar mecanismos de actualización automática del mínimo no imponible. Por el contrario, los mantenía congelados, de modo que cuando los trabajadores recibían un incremento salarial, gran parte de este se lo llevaba el fisco.

En diciembre del 2016, se cambió el sistema y se comenzó a aplicar el RIPTE, que no es otra cosa que un cociente entre la cantidad total de remuneraciones del sector registrado de la economía y la cantidad de trabajadores. El RIPTE tiene como defecto que no todos los salarios crecen año a año del mismo modo, de manera que aquellos que obtienen incrementos por encima de lo que evoluciona el indicador caen en la misma trampa de que una parte se le termine llevando el Estado.

Por el contrario, quien recibe un aumento por debajo de la marca, puede resultar beneficiado. Aún así existe otro problema, para algunos de los trabajadores que están entre las escalas intermedias. Ocurre que pueden recibir una mejora salarial por debajo del 45% de inflación, con lo cual se perdería poder de compra, que lo haga pasar a una escala superior del impuesto. Por ejemplo, pasar del 15% al 22% de alícuota. De ese modo estaría tributando tan solo por ganancias nominales.