Política

La interna radical ya tiene fecha: será el 31 de marzo

Los afiliados en Tucumán a la Unión Cívica Radical llevan más de tres meses sin un presidente electo en el partido. La gestión de las autoridades salientes debía ser renovada a fines de septiembre de 2018, pero la polémica por la confección de los padrones y las tensiones entre “correligionarios” llevaron a la postergación de la contienda. El 31 de marzo, sin embargo, la situación podría quedar regularizada.

El titular de la Convención de la UCR, Federico Romano Norri, confirmó que esa fue la fecha escogida por el órgano partidario para las internas. “Conforme a lo que dice la Carta Orgánica, para la normalización del partido debemos convocar a las elecciones. Se ha definido avanzar con esa convocatoria, lo que no significa que sea imposible arribar a una lista de consenso”, destacó el ex legislador. Y advirtió que, ahora, será la Junta Electoral de la UCR el órgano encargado de los detalles operativos, como la ratificación de los padrones y del cronograma.

El presidente saliente, Julio César Herrera, terminó su mandato el año pasado, por lo que el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Concepción no sigue al frente de la sede de Catamarca al 800. En principio, son cuatro los frentes en disputa por la sucesión de Herrera. Aunque resta que se confirmen como postulantes a conducir la UCR.

Esta semana, el legislador Luis González, referente de la corriente “Arturo Illia”, dio a conocer que había reclamado a la Convención partidaria el llamado a elecciones de manera “urgente”. “Hemos escuchado versiones de que algunos están pidiendo una suerte de intervención del partido, con el argumento de que la realización de internas puede desgastarnos en un año con tantas elecciones. Pero en nuestra agrupación pensamos distinto. El Partido Justicialista (PJ) también tiene que elegir a su presidente, por ejemplo. Además, es indudable que cualquier interventor quedaría condicionado, y todas las corrientes querrán participar en la confección de las listas de candidatos (para las generales) y formar parte de las propuestas. Todo es mejor cuando está legitimado por el apoyo del afiliado”, sostuvo el ex intendente de Simoca, en diálogo con LA GACETA. A su criterio, sería también una contradicción que se participe de un frente amplio con otros espacios estando conducidos por un interventor. “Los órganos partidarios deben estar funcionando con normalidad. Esta situación que estamos viendo también puede dar lugar a que quienes forman parte de la UCR salgan por afuera del partido. No sería nada bueno, porque los radicales estamos ante una oportunidad de ganar el Gobierno provincial. Y, si continúan estas divisiones, con un mal clima, lo único que se hace es endurecer más las confrontaciones internas”, indicó. Y agregó: “la provincia necesita que la Unión Cívica Radical sea un partido que garantice la participación democrática y el diálogo constructivo a la ciudadanía”.

El referente de la agrupación “Boina Blanca” y vicepresidente 2° de la Legislatura, Ariel García, es otro de los radicales que había apuntado a la conducción del partido en 2018. El legislador Raúl Albarracín, que integra su espacio y apoya su precandidatura a gobernador, manifestó su preocupación por la situación que atraviesa la UCR tucumana.

“Es triste ver cómo el partido, que se caracteriza por la defensa de la institucionalidad, se encuentra en un estado de ‘cuasi-intervención’, con los mandatos de sus autoridades caducos y, en consecuencia, acéfalo en sus distintas Juntas Departamentales y demás órganos de gobierno, como la Juventud Radical”, aseveró el dirigente oriundo de Concepción. También consideró “triste” que “no aparezcan las fichas de afiliación, no obstante la manda judicial de que sean incorporadas (a los padrones)”. Además, Albarracín dejó de manifiesto que las disidencias entre los “correligionarios” son profundas. “Es lamentable ver que el ‘cuasi-interventor’ ni siquiera se haya expedido respecto al obrar del intendente (GermánAlfaro por las prácticas que fueron difundidas, y que son siempre reprochables por parte de nuestro partido. Esto evidencia un silencio cómplice y contradictorio con la conducta radical”, sostuvo. Y deslizó su interés en la celebración de unas Primarias para definir las listas. “Más que internas por los cargos partidarios que debían cubrirse el año pasado, debe llamarse a internas para los cargos electivos, desde gobernador hasta los comisionados comunales; ese es el nuevo desafío que se presenta este año. Está a la vista que dejaron un partido desfasado ante los desafíos que debemos enfrentar”, indicó.

A fines del año pasado, Esteban Ávila, de la lista Morada, había ratificado sus intenciones de competir. “Tenemos que definir nuestra identidad”, había reclamado. El restante precandidato a presidir la UCR es el ex legislador, Jorge Mendía.

Fuente La Gaceta

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