Policiales

El comisario acusado de robar cables salió libre y se refugió en su casa quinta

El comisario Antonio Alfredo Pineda es comparado en Los Sarmiento con el desaparecido Mario Oscar Ferreyra, conocido como “El Malevo”, emblema de la mano dura y el “gatillo fácil” a fines del siglo pasado.

Según los lugareños, este alto oficial exhibe dos facetas en su personalidad que se asemejan con el temido ex jefe policial, también conocido por su costumbre de usar un sombrero blanco: imponía su autoridad en la calle, era temido por los delincuentes y no permitía el desorden ni nada que afectara la tranquilidad de los vecinos.

Pero al mismo tiempo nadie desconocía sus excesos. “A los changos que se hacían la yuta de la escuela y se ponían a beber en las esquinas, les quitaba las bebidas y los mandaba a estudiar. También les secuestraba las motos a los que andaban haciendo picadas o se subían a hacer malabares en la plaza”, contó un vecino que sólo se identificó como Pedro. Todos aplaudían esos procedimientos.

Sin embargo, también les generaba inquietud el hecho de que el comisario hacía cosas que les parecían impropias de su investidura, como cobrar por el retiro de los vehículos que secuestraba o promover la riña de gallos.

Recuerdan además cuando baleó el año pasado a Rubén Quieta en un supuesto intento de robo. Por este hecho, que tuvo varias secuencias de dudosa legalidad, fue procesado por el fiscal Jorge Echayde, de los tribunales de Concepción.

Regreso a casa

El jueves Pineda retornó a su casa de Los Sarmiento al recobrar su libertad luego de permanecer detenido desde principios de este mes al protagonizar un hecho insólito y a tono con su faceta oscura: fue acusado por un grupo de vecinos de intentar robar 500 metros de cable del alumbrado público en el paraje conocido como San Roque, en Alberdi.

El fiscal Echayde le imputó los delitos de “tentativa de robo” y “amenaza de muerte por el uso de arma de fuego”.

La escopeta con la que amenazó a los vecinos que lo sorprendieron robando era de la fuerza policial. De ahí que también se le inició otra causa.

El comisario, quien estuvo procesado (y fue sobreseído) por un cuádruple homicidio ocurrido en 2003 en La Madrid, acredita además otra causa por “privación ilegítima de la libertad, amenaza y falsificación de instrumento público”.

Defensa

“A mi marido ya lo condenaron a través de los medios. Nadie midió las consecuencias graves que trajo a nuestra familia todo lo que se dijo. Ahora él es el choro de los cables, el policía ladrón y un montón de barbaridades que se tienen que demostrar todavía”, dijo ofuscada su esposa Rosa Gómez, también integrante de la fuerza policial.

Pineda no hablará con la prensa y ahora se refugió en su casa quinta “La Soñada”, se encargó de advertir su cónyuge.

Se trata de un lugar de descanso de su propiedad, de apariencia modesta, ubicado a pocos metros del cementerio de Los Sarmiento. Tiene una piscina de reducidas dimensiones, un quincho y una construcción de cemento de escasa dimensión.

Ahí tiene también la guarida para sus gallos. “Se dijo que aquí había aves exóticas y mucho lujo. Como ve, todo es sencillo y hecho con esfuerzo. Todo lo demás fueron mentiras”, se quejó Gómez.

“Pero todas las mentiras serán aclaradas a su debido tiempo y los medios van a tener que dar su explicación ante la justicia” advirtió. La mujer dejó entrever claramente que su esposo es inocente, aunque su situación sea comprometida en tribunales.

Distinción

Pese a que la Justicia tenía acorralado con dos causas al comisario Pineda, a fines del año pasado fue distinguido por la provincia por el propio gobernador Juan Manzur, que es quien le entregó el reconocimiento.

El ministro de Seguridad, Claudio Maley, dijo que Pineda había sido reconocido, entre otros motivos, por un pedido del comisionado comunal de Santa Ana, Diego Reales. Sin embargo, el funcionario salió a desmentir estos dichos del ministro.

“En ningún momento propuse al comisario Pineda para que sea reconocido por la Policía de la provincia. Nunca se desempeñó en nuestro pueblo y ni siquiera lo conozco”, apuntó.

“Me enteré a través de los medios que me habían mencionado como promotor de su premiación, pero nada que ver”, insistió Reales.

 

FUENTE: La Gaceta


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