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De las vacaciones a la escuela: cómo hacer la transición más amena para los chicos

Trasnochadas con la consola, muchas horas chateando en las redes sociales, frente a la televisión y otras pantallas, o simplemente mucho tiempo jugando con amigos hasta cualquier hora. Pronto comienzan las clases, y los chicos pasan de una etapa con pocos límites a despertarse temprano y cumplir rutinas.

Andrea Bruzos es la subsecretaria de Coordinación pedagógica del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Explicó: “Es importante que los padres hablen con sus hijos e hijas para volver a la rutina escolar. Los chicos vienen de un horario más desestructurado, por eso es importante conversar con ellos y que se sientan involucrados para que el proceso de la adaptación sea más fácil”.

“Para distintos sectores sociales son experiencias distintas”, explicó a este medio Gustavo Iaies, especialista en educación y Director de ESEADE. “No es lo mismo las vacaciones de un chico que estuvo jugando en la calle del que fue al teatro, al cine, viajó o acumuló experiencias que no tuvo el otro niño”.

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En ese sentido, afirmó que para muchos chicos las vacaciones son demasiado largas. Pero si en la escuela hay buen clima, la experiencia de volver es buena. “El desafió es armar el mejor encuentro posible con la escuela. Los padres tienen que tratar de llevar a sus hijos y conocer a la maestra. Si ese vinculo está bien hecho ayuda mucho hacia adelante”, dijo.

Por su parte, Bruzos agregó que “también puede ser positivo empezar a encontrarse con amigos de la escuela que no ven desde hace varios meses previo al inicio (sobre todo los más chiquitos de primaria y los de nivel inicial). Además, se puede sumar a los chicos cuando se realice la compra de útiles o cuando se prepara los útiles para que se vayan apropiando de sus cosas con las que van a empezar el nuevo año”.

El cambio de nivel

La subsecretaria de Coordinación Pedagógica del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires explicó que hay que promover los espacios de diálogo con la familia para que los chicos y chicas puedan contar cómo se sienten en este nuevo año, cuáles son las expectativa, cuáles son las preocupaciones que tienen, sobre todo en los pasajes de nivel, del inicial a la primaria, o de la primaria a la secundaria, porque con el cambio de nivel cambia desde la rutina hasta los espacios.

En la Ciudad de Buenos Aires, en las secundarias públicas, las clases para los chicos de primer año comenzaron el 18 de febrero con el Curso de Articulación para que se adapten a esta nueva escuela que van a tener. “Es el tercer año que lo hacemos. Los chicos de primer año comienzan dos semanas antes y la secundaria los espera con cuadernillos de matemática, lengua, metodología de estudio y, este año, incorporamos uno nuevo de Educación Sexual Integral“.

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“El objetivo es que empiecen a repasar contenidos”, agregó. “Son 20 mil chicos que comenzaron primer año. Y con esto queremos- ademas de fortalecer los contenidos- darles la bienvenida a la secundaria. Así conocen nuevos integrantes como el preceptor, tutor y rector que antes no tenían en sus escuelas primarias. Y también espacios como el departamento de orientación escolar o el de asesoramiento pedagógico. Se hacen muchas actividades de integración entre los chicos y los profesores. Toda la escuela está pendiente de ellos antes que venga el resto de los alumnos. En nuestra experiencia, a los chicos esta adaptación curricular y emocional realmente les dio muy buenos resultados”.

¿Qué pueden hacer los padres antes del inicio escolar?

El especialista en educación Gustavo Iaies afirmó que “sería algo bueno que los padres arranquen a leer algo con sus hijos. También que se pongan duros en cuanto al horario de acostarse, porque los chicos tienen que entender que eso es parte del aprendizaje. Los padres deben evitar ser muy blandos o negociadores porque a los chicos les vine bien aprender un encuadre, asumirlo y trabajar esa lógica. Los padres tienen que entender que ahí también hay un trabajo, porque sino para los chicos es mucho mas difícil. Si logran construir rápido el habito, logran construir la costumbre y es todo mas fácil”.

Liliana González es psicopedagoga con muchos años de experiencia con niños, opinó que “es imposible generalizar, pero si el chico está en la escuela que le corresponde y con un lindo grupo social -si bien a nadie le gusta que se terminen las vacaciones- los niños vuelven a la escuela sin ningún problema. Pero el tema está en aquellos chicos a los cuales la escuela no es para ellos un lugar de autoestima o de crecimiento y lo viven como un castigo. A ellos se les hace mas difícil decirles que terminaron las vacaciones y empezaron las clases. Pero es el único trabajo que tienen: jugar y aprender. Ojalá que hayan jugado lo suficiente, ojalá que durante el año sigan teniendo tiempo para jugar”.

La psicopedagoga cordobesa agregó que “la escuela es la obligación por la que los niños tienen que pasar. Y ojalá la transiten con responsabilidad y alegría. Pero mucho depende del discurso de los padres. Es importante cómo los padres se posicionan frente al inicio de clases: no es lo mismo un padre que lo presenta con alegría, que otro que lo anuncia como amenaza”.

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“Pero si con el inicio escolar aparecen síntomas, como por ejemplo, llantos, dolores de cabeza o malestar físico porque no quieren ir a la escuela, entonces ahí sí algo está pasando: o no está pudiendo aprender, o está en la escuela equivocada o le están haciendo bullying y la está pasando mal. Por eso los padres tienen que estar atentos a eso”, agregó González.

¿Comenzar un nuevo año escolar es una oportunidad para los chicos que tuvieron dificultades académicas o sociales para reinventarse? Gustavo Iaies respondió que “los chicos tienen que entender que empieza un nuevo partido, una nueva posibilidad y pueden trabajar en ese marco. Que lo que comienza es una experiencia diferente, así el chico puede evitar que sea una continuidad con lo que ya venía. Hay que poder plantear que hay un nuevo partido para jugar y que los demás estamos para ayudarlos”.

 

 

 

 

Fuente: Infobae

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