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Barcelona festejó otra vez en el Bernabéu y dio vuelta la historia de los clásicos

Le ganó 1-0 al Real Madrid con una definición perfecta de Ivan Rakitic.

Un dato alcanza para dimensionar el momento histórico que disfruta Barcelona: hacía 87 años que no estaba arriba en el historial frente a Real Madrid. La era Messi lo hizo posible.

Otra vez festejan los blaugranas. Otra vez el estadio Santiago Bernabéu se rinde a sus pies. Otra vez Gerard Piqué se hace gigante ante la multitud merengue y cada uno de los delanteros a los que les ganó los mano a mano. Nuevamente Sergio Busquets mueve los hilos en el medio. Y Suárez guapea contra todos. Y Messi, que estuvo a centímetros de meter un golazo en la última bola del partido, también pelea cabeza a cabeza con Sergio Ramos.

Se veían la cara por tercera vez en 10 días. Se volvían a encontrar los dos gigantes de España en el Santiago Bernabéu, allí donde hacía unas horas el Barcelona había hecho un culto de su efectividad y había goleado al Real Madrid pese a que los merengues habían sido superiores en el rendimiento.

Y el escenario fue el mismo. No sólo por el estadio sino por el juego. El local, con las presiones lógicas de la derrota reciente y sabiendo que ya no tiene chances de pelear en la Liga, se hizo cargo de las riendas del partido. Pero volvió a fallar en los metros decisivos.

Ahí donde se ganan los puntos el rey es el Barsa. En la propia Ter Stegen se hace gigante en el área propia; y en la de enfrente el conjunto culé es letal. No necesita merecer ganar. Va y gana.

En el primer tiempo Leo probó de tiro libre y la pelota se fue cerca del ángulo superior derecho. (AFP)

Como lo hizo el miércoles con una noche fenomenal del uruguayo Luis Suárez para pasar a la final de la Copa del Rey. O como en este caso con la definición perfecta de Ivan Rakitic tras un pase en profundidad de Sergi Roberto que lo dejó de cara al gol. El croata lo aprovechó con un toque sutil para picar la pelota ante la estirada de Thibaut Courtois y el cierre tardío de Sergio Ramos.

¿Y Messi? En la primera parte al argentino se lo notó mucho más metido en el juego que en las semis de Copa del Rey en la que casi no había tocado la pelota. Esta vez pivoteó, se tiró a atrás, buscó el pase largo para la corrida de Dembélé por izquierda y se fastidió en dos oportunidades por los golpes que sufrió de Sergio Ramos: primero una zancadilla y luego un manotazo.

En el complemento se jugó a lo que quiso el Barcelona. El equipo de Valverde se replegó y esperó agazapado, listo para salir de contra y liquidar el partido. Varias veces quedó lanzado y con superioridad numérica, pero falló en el toque final.

Ni Dembelé ni Coutinho (entró al final) estuvieron finos. Y Suárez y Messi esta vez fueron más asistidores que definidores. En la última estuvo a punto Leo de tener su premio con un zurdazo enroscado que pasó a centímetros del ángulo derecho de Courtois.

Y la escena final fue la repetida. Los brazos en alto de los blaugranas, las cabezas gachas de los de blanco. Un golpe duro para encerrar entre signos de preguntas el futuro de Santiago Solari como entrenador de la Casa Blanca. Y el empujón final al Barsa rumbo al título de Liga. Ya le sacó 10 puntos a su escolta, Atlético de Madrid, que este domingo visita a la Real Sociedad.

 

Fuente: Clarín

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