Policiales

Condenado por abusar de su hijastra durante 24 años

Nicolás Benjamín Toro, un jubilado de 68 años, fue condenado a 12 años de prisión y quedó alojado en la unidad carcelaria 2 de Metán, al ser hallado culpable de abusar de su hijastra, desde los 8 hasta los 32 años. El caso sienta un precedente en la Justicia salteña.

Toro había llegado en libertad al juicio y lo sentenciaron como autor del delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado, porque la víctima era menor de edad y por el largo lapso de tiempo en el que se produjeron los abusos. El fallo fue dado a conocer, el miércoles pasado en los Tribunales del sur provincial por el juez de Tribunal de Juicio, Ramón Alberto Haddad, quien dispuso la inmediata detención del condenado y que sea alojado en la cárcel local.

El magistrado ordenó que una vez que quede firme la sentencia, se proceda a la extracción de material genético del hombre, por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) y su posterior inscripción en el Banco de Datos Genéticos, previa asignación del dato único de identificación genética (DUIG), conforme la ley nacional 26.879, la provincial 7.775 y su decreto reglamentario. La sentencia también especifica que el Servicio Médico Forense deberá practicar a Toro un examen físico, para constatar señas particulares que permitan una identificación integral.

Además, se remitirán a la Oficina de Gestión de Audiencia (OGA) las copias certificadas de la documentación exigida por acordada 12.480 y se tomará la muestra fotográfica actualizada del condenado y la impresión de un juego de huellas dactilares.

Según consta en la causa, la víctima sufrió abusos por parte de su padrastro desde los 8 hasta los 32 años. Hasta los 19 años los abusos ocurrieron en el domicilio familiar, donde convivían con la madre de la denunciante, tres hijas del acusado y su abuela materna. La mujer luego se mudó a Jujuy, donde el acusado la siguió. Posteriormente, se trasladó a Tucumán y solo volvía a su ciudad cuando sabía que el hombre no estaba en la casa familiar.

Durante su dramático testimonio manifestó que su padrastro tenía actitudes violentas con su madre, lo que la condicionó para denunciar y evitar poner en peligro a su progenitora. A ella le reveló los hechos de abuso en 2015, cuando estuvo al borde de la muerte; luego radicó la denuncia. Declaró que tuvo varios intentos de suicidio y que el primero fue a los 8 años, luego de que Toro la manoseara por primera vez. Contó detalles terribles de sus padecimientos, que el ahora condenado la sometía a tocamiento en forma permanente, incluso, cuando dormía.

“Quedó probado en este debate que desde los 8 y hasta los 32 años, en diferentes ocasiones y en forma continua, la mujer sufrió abusos sexuales por parte de su entonces padrastro, Nicolás Benjamín Toro, mediante actos impúdicos, como besos y tocamientos en todo su cuerpo, aprovechando la oportunidad que le otorgaba la cercanía a la víctima y la confianza que aquella pudo dispensarle, en razón de la convivencia, ya que el imputado habitaba en el mismo domicilio que la denunciante”, dijo el fiscal Oscar López Ibarra, durante los alegatos. “La víctima se encontraba atemorizada por la situación que estaba viviendo, ya que la misma manifestó que no avisó nada antes porque temía lo que le pudiera pasar a su madre, a quien el padrastro maltrataba”, destacó el representante del Ministerio Público, quien solicitó que Toro sea condenado a 20 años de prisión efectiva.

Por su parte, Toro, sostuvo hasta el final del debate que era inocente. “No entiendo por qué me denunciaron. La trataba como a una hija, era mi preferida, yo le daba todo. Todo esto es una mentira señor juez, no sé por qué me hacen esto. Nunca lo voy a entender”, dijo el jubilado antes de escuchar la sentencia.

Se supo que ayer Toro presentó un hábeas corpus para tratar de no cumplir en una cárcel la pena impuesta.

 

 

 

 

Fuente: El Tribuno

Nuestro Face