La causa que investiga la distribución de fentanilo contaminado —con más de 90 muertes bajo análisis— suma nuevos elementos que comprometen aún más a Ariel García Furfaro, principal acusado y dueño de HLB Pharma. En una entrevista exclusiva con Telenoche, varios exempleados del laboratorio rompieron el silencio y revelaron las condiciones extremas en las que se fabricaban los medicamentos.

“Eran pocas las veces que nos daban guantes: solo teníamos el ambo. Una vez manipulé una ampolla de fentanilo y me broté todo el cuerpo”, contó una exempleada, que pidió preservar su identidad.

El relato de los trabajadores apunta a un esquema de producción forzado, sin medidas básicas de seguridad e higiene. “Trabajábamos con temperaturas insoportables, los chicos se descomponían. A veces había que parar todo porque no se podía seguir, pero de arriba exigían litros de producción y se tenía que hacer igual”, afirmó otra testigo.

Calor extremo, ropa interior y protección compartida

Según los testimonios, el sector de maquinarias no contaba con aire acondicionado y llegaba a superar los 42 grados. Muchos empleados debían trabajar en ropa interior para resistir el calor, y los trajes de protección eran compartidos. “Los chicos se desmayaban del calor. No había condiciones”, relataron.

Fentanilo contaminado: exempleados denuncian condiciones inhumanas en el laboratorio de García Furfaro
Los exempleados del laboratorio contaron que era común ver los sueros y las cajas de ampollas de fentanilo tiradas en el piso. (Foto: Telenoche)
Ratas, sueros en el piso y contaminación

Las denuncias incluyen episodios de higiene crítica. “Era común ver sueros y cajas de ampollas en el piso. Una vez vimos un ratón y cucarachas. Las puertas de los depósitos no cerraban, por eso pasaban los ratones por el laboratorio donde se producían las ampollas de fentanilo”, detalló una trabajadora.

El mantenimiento de las maquinarias era mínimo: “Los filtros de aire no se cambiaban y los equipos se rompían por el uso excesivo”, denunció otro exempleado.

Agua no apta y presión para producir

A partir de noviembre del año pasado, según los testimonios, comenzaron a utilizar un tipo de agua que no era apta para procesos farmacéuticos. “Era agua que se usaba para bañarse. Tenían una bomba propia que no daba abasto, entonces mezclaban con agua común para seguir fabricando. Les pedían a los chicos que hicieran todo lo que pudieran”, reveló un exoperario.

Fentanilo contaminado: exempleados denuncian condiciones inhumanas en el laboratorio de García Furfaro
Los extrabajadores denunciaron falta de higiene y de mantenimiento en las instalaciones del laboratorio. (Foto: Telenoche)

Las imágenes obtenidas por Telenoche muestran pisos sucios, ampollas apiladas sin control y una desorganización total. “Ellos nos negaban todo. Llegaron a hacer determinados lotes de medicamentos cuando ya estaban clausurados. Si protestábamos, nos echaban”, denunciaron.

Encubrimiento ante inspecciones y miedo a denunciar

Durante las inspecciones de la ANMAT, los dueños habrían obligado a los empleados a esconder productos y limpiar todo a contrarreloj. “Cuando empezaron las noticias de las muertes por el fentanilo contaminado, supe que en algún momento iba a pasar. No solo con el fentanilo, también con otros productos”, advirtió otra testigo.

La Justicia ya incorporó chats de trabajadores donde se hablaba de las condiciones irregulares. También sumó fotografías de los espacios de producción. En los próximos días, se espera que los testigos sean citados a declarar.

Fentanilo contaminado: exempleados denuncian condiciones inhumanas en el laboratorio de García Furfaro
Las imágenes de la falta de higiene en la producción de medicamentos. (Foto: Telenoche)

El laboratorio por dentro

En una investigación de TN, se accedió al predio del Laboratorio Ramallo, ubicado en el Parque Industrial homónimo y operado por los hermanos García Furfaro. La planta —que perteneció a una firma alemana— fue reacondicionada por HLB Pharma y se divide en dos grandes galpones.

El galpón azul, el más grande, albergaba la producción de sueros, ampollas de fentanilo y otras drogas. El segundo, más pequeño y blanco, se encuentra a pocos metros.

En un sector del predio, se descubrió una montaña de ampollas rotas o abiertas de fentanilo, ranitidina, diclofenac y otros fármacos. Todo estaba al aire libre, sin tratamiento ni resguardo, lo que generó contaminación de napas y riesgo ambiental. Según la investigación, los descartes eran producto de rupturas, fallas de calidad o contaminación durante el proceso.

Fentanilo contaminado: exempleados denuncian condiciones inhumanas en el laboratorio de García Furfaro
Las montañas de ampollas descartadas sin tratamiento. (Foto: TN)

Otro dato alarmante: una pared trasera completamente caída, lo que permitía el ingreso libre de cualquier persona desde el exterior.

Los hermanos García Furfaro tenían planes de trasladar toda la operación de HLB Pharma (con sede en San Isidro) al predio de Ramallo, hoy inhabilitado, clausurado por orden municipal y con presencia permanente de la Prefectura Naval y la Policía Federal.