El Gobierno de Argentina ha formalizado la aprobación de un crédito del Banco Mundial por un monto de 230 millones de dólares, que ingresó a las reservas internacionales el pasado viernes 18 de julio. Esta acción fue oficializada a través del Decreto 482/2025, publicado en el Boletín Oficial, donde se especifica que el préstamo proviene del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), parte del Banco Mundial. 

Como resultado de este financiamiento, las reservas internacionales han aumentado a 40.387 millones de dólares, lo que podría influir en la estabilidad económica del país. El objetivo principal de este préstamo adicional es el "Financiamiento Adicional para el Proyecto Fomentar Mejores Empleos con Programas Integrados de Formación y Empleo". Esta iniciativa busca mejorar la inserción laboral de grupos priorizados y fortalecer la calidad y disponibilidad de los servicios de capacitación y empleo en Argentina. 

La implementación de este proyecto se llevará a cabo a través de cinco componentes, que incluyen la ampliación de un sistema de certificación y capacitación, y el fortalecimiento de las oficinas de empleo municipales, entre otros. El programa será ejecutado por el Ministerio de Capital Humano, que, bajo la dirección de la ministra Sandra Pettovello, se encargará de ofrecer no solo capacitaciones y entrenamientos, sino también apoyo económico para fomentar la participación en programas formativos. 

Se prevé que, además, se destinen recursos al fortalecimiento institucional y la gestión de fondos, siguiendo las normas del acuerdo internacional, lo que podría contribuir a una mejor organización del mercado laboral. El contexto laboral argentino es complejo, dado que, según datos oficiales, se han perdido más de 66.000 empleos registrados desde abril de 2024 y han cerrado casi 7.700 empresas. La informalidad laboral se sitúa en un 42%, con cifras más elevadas en microempresas.

 Ante esta situación, el proyecto pretende reconstruir capacidades laborales, enfocándose en sectores vulnerables y generando una base de trabajadores mejor capacitados. La Oficina Nacional de Crédito Público ha evaluado que el impacto macroeconómico del préstamo será limitado, pero alineado con los objetivos de política pública en materia de empleo.