Producción en pausa: Acindar detiene su planta otra vez y confirma suspensiones
La Unión Obrera Metalúrgica informó que más de 200 trabajadores se encuentran suspendidos, mientras la caída de la demanda, el aumento de las importaciones y la paralización de la construcción profundizan la crisis del acero en Argentina.
El grupo ArcelorMittal comunicó la interrupción de la actividad en la planta de Acindar ubicada en Villa Constitución y dispuso una nueva tanda de suspensiones que afecta a centenares de trabajadores, con el pago del 75% de sus salarios. Según la empresa, a partir del viernes 28 de agosto se detendrá nuevamente la producción, esta vez en el área de laminados. La medida responde a un acuerdo alcanzado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y contempla la suspensión temporal de una gran cantidad de empleados.
Desde el gremio informaron que el número de suspendidos supera los 200 trabajadores; la compañía, en tanto, evitó aportar cifras oficiales. En su comunicado, la firma indicó que «el acuerdo de suspensiones se irá adaptando a las necesidades operativas de la empresa» y advirtió que «es probable que el esquema de paradas de planta se repita hacia fin de año».
La decisión pone de relieve la tensión entre la necesidad de ajustar la producción ante condiciones de mercado o internas y la búsqueda de mecanismos de contención laboral que mitiguen el impacto económico sobre la fuerza de trabajo. El pago parcial de haberes —el 75%— se enmarca en la práctica habitual de suspensiones transitorias prevista por la legislación laboral y por convenios colectivos, aunque su repercusión social y económica dependerá del alcance temporal de las medidas y de la capacidad de los trabajadores y sus familias para afrontar una reducción de ingresos.
Fuentes sindicales y empresarias suelen argumentar que este tipo de medidas busca preservar empleos a mediano plazo evitando despidos masivos, mientras que los representantes de los trabajadores reclaman información precisa y garantías sobre plazos, montos y compensaciones adicionales si la parada se extiende. En contextos industriales como el de Villa Constitución, con alta concentración de actividades metalúrgicas, las suspensiones en una planta pueden tener efectos en la cadena de suministro local y en el empleo indirecto vinculado a servicios y proveedores.
Por ahora, resta conocer el detalle del cronograma de paradas, la duración estimada de las suspensiones y si se acordarán medidas complementarias para amortiguar el impacto sobre los trabajadores. Asimismo, la cifra exacta de empleados afectados sólo podrá confirmarla la empresa si decide emitir un reporte oficial o si el gremio aporta listados formales en las próximas comunicaciones.