Incendios forestales en Europa 2025: más de un millón de hectáreas arrasadas en un año récord
La Unión Europea atraviesa la peor temporada de incendios de su historia reciente: más de 1.800 focos han destruido un millón de hectáreas. El cambio climático y la sequía extrema llevan los sistemas de extinción al límite.
El año 2025 se está convirtiendo en un récord trágico en cuanto a incendios forestales en Europa, y la temporada aún no ha terminado. Si bien el continente ya ha enfrentado años difíciles, la extensión, intensidad y simultaneidad de los fuegos actuales no tienen precedentes.
Según datos oficiales, más de un millón de hectáreas han ardido en la Unión Europea, una superficie equivalente a toda la isla de Córcega, y cuatro veces más que en 2024. Se han registrado más de 1.800 incendios forestales, que han generado más de 38 millones de toneladas de CO₂.
Los países más golpeados
De los 27 Estados miembros de la UE, solo cinco lograron evitar incendios de gran magnitud: República Checa, Estonia, Lituania, Luxemburgo y Malta. En el otro extremo, Italia y Rumanía encabezan la lista con más de 450 focos cada uno.
Sin embargo, la cantidad de incendios no siempre refleja la magnitud de los daños. Chipre, por ejemplo, reportó solo tres grandes incendios, pero estos resultaron ser extremadamente destructivos.
España es uno de los países más golpeados: desde el 1 de enero se han quemado más de 400.000 hectáreas, mientras que en Portugal la cifra supera las 260.000 hectáreas. En términos proporcionales, el 3% del territorio portugués, el 2,3% de Chipre y el 0,8% de España han sido consumidos por el fuego.
Las causas principales son las altas temperaturas, la sequía persistente y condiciones meteorológicas extremas.
"Una tormenta perfecta para el fuego"
Mark Parrington, científico del Centro Europeo de Meteorología a Medio Plazo, explicó a Euronews que los incendios están ocurriendo "en zonas donde el clima ha sido más seco y cálido que el promedio. En estos lugares, si soplan vientos cálidos y secos, cualquier chispa puede convertirse rápidamente en un incendio de gran escala e intensidad".
Por su parte, Alexander Held, especialista en gestión de incendios del Instituto Forestal Europeo, subrayó que el cambio climático es el factor que conecta todas las demás condiciones. “Para que un incendio ocurra, se necesita una combinación de elementos: clima, vegetación, topografía, combustible... Pero el clima es el que crea el escenario ideal para que todos esos factores actúen juntos. Así se genera una verdadera ‘tormenta de fuego’”, explicó.
Held también advirtió que los incendios están superando las capacidades de los sistemas actuales de combate: “Nuestro sistema de extinción está llegando a su límite. La única solución realista es preparar mejor el paisaje para que sea más resistente al fuego y los bomberos puedan trabajar con mayor seguridad y eficacia”.
Prepararse mejor: manejo del paisaje y prevención
Entre las estrategias que propone el experto se incluyen:
- Desbroce, pastoreo y quemas controladas para reducir la vegetación inflamable.
- Silvicultura mixta de cubierta continua, que mantiene el bosque con árboles permanentes, evitando la tala rasa.
- Agricultura regenerativa y sistemas agroforestales, que integran árboles y cultivos para crear ecosistemas más sostenibles.
- Creación de cortafuegos y eliminación de madera muerta, especialmente en los bordes de caminos.
“Si seguimos apostando solo a tener más aviones y brigadas, vamos a seguir perdiendo. Este año demostró que ese camino no alcanza”, sentenció Held.
Las consecuencias no terminan con el fuego
Finalmente, el especialista advirtió que aún es temprano para medir el impacto total. “Todavía no sabemos cuántas vidas se perderán por los incendios, no solo por el fuego directo, sino por el humo, las enfermedades respiratorias y las secuelas que llegarán incluso después de extinguirse las llamas”. /EuroNews